lunes, junio 26, 2006

RAYUELA EN LINARES


Julio Cortazar es un dios, o ídolo, o héroe entre muchas personas que gustan de escribir. Cuando leí Rayuela por primera vez y tuve esa epifanía me sorprendí de su manejo de lenguaje, etc, y todo lo que ya se ha dicho de este señor.

Este escultor de palabras, sumo creador del gíglico y practicante de la lengua ispamerikana de entre todo su Rayuela, no sé como, pero tuvo un tiempito para dedicarle todo un capítulo, de entre el hipertexto de su hipernovela, a Nuevo León, por decirlo específicamente, a Linares y a Monterrey, México.

El hecho de que para hacerlo eligió una de las notas en la que se abolieron todas las reglas de ortografía no hace más que hacer lo incomprensible, asible fuera de todo tipo de convencionalismos, de hechos y en este caso muy particular, de reposar en el lecho de la fonética abierta y sin desplantes, y tal vez abriéndose el paso hacia nuestros nuevos lenguajes del futuro, incluso anticipándose a los mensajes de celular.

A mí lo que sigue me hizo gracia en muchos niveles, espero que para ustedes también lo sea.

El capítulo 69, que toma lugar entre los capítulos 51 y 52, está tal cual, escrito en lengua ispamerikana, y está tomado del periódico llamado Renovigo (Periodiko Rebolusionario Bilingue). Verifíquenlo en sus ediciones. Si no tienen ediciones, ¿qué esperan? Compren una, les encantará. Poco a poco, como si fuera una cierta droga que los lleve de 0 a 150 en 6 segundos y que se va introduciendo en sus venas inundando la razón y mostrando caminos y puertas que conducen a mil pasillos de Alicia, donde se verán miles de posibles recovecos de conciencia y de realidad doblada, jactándose en la oscuridad, al paso del correr de sus propias palabras buscando el sonido de la mística más allá de lo ordinario...




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69
(Renovigo, N° 5)

Otro suisida

Ingrata sorpresa fue leer en «Ortográfiko» la notisia de aber fayesido en San Luis Potosí el 1° de marso último, el teniente koronel (acendido a koronel para retirarlo del serbisio), Adolfo Abila Sanhes. Sorpresa fue porke no teníamos notisia de ke se ayara en kama. Por lo demás, ya ase tiempo lo teníamos katalogado entre nuestros amigos los suisidas, i en una okasión se refirió «Renovigo» a siertos síntomas en él obserbados. Solamente ke Abila Sanhes no eskojió el rebólber komo el eskritor antiklerikal Giyermo Delora, ni la soga como el esperantista fransés Eujenio Lanti.

Abila Sanhes fue un ombre meresedor de atención i de apresio. Soldado pundonoroso onró a su institusión en la teoría i en la práktica. Tubo un alto konsepto de la lealtad i fue asta el kampo de bataya. Ombre de kultura, enseñó siensias a jóbenes i adultos. Pensador, eskribió bastante en periódikos i dejó algunas obras inéditas, entre eyas «Máximas de Kuartel». Poeta, bersifikaba kon gran fasilidad en distintos jéneros. Artista del lápis y la pluma, nos regaló barias beses kon sus kreasiones. Linguista, era muy afekto a tradusir sus propias produksiones al inglés, esperanto i otros idiomas.
En konkreto, Abila Sanhes fue ombre de pensamiento y aksión, de moral i de kultura. Esto son las partidas de su aber.

En la otra kolumna de su kuenta, ai kargadas barias, i es natural titubear antes de lebantar el belo de su bida pribada. Pero komo no la tiene el ombre públiko i Abila Sanhes lo fue, inkuriríamos en la falta ke antes señalamos okultando el reberso de la medaya. En nuestro karákter de biógrafos e istoriadores debemos romper kon los eskrúpulos.

Konosimos personalmente a Abila Sanhes aya por 1936 en Linares, N.L., i luego en Monterei lo tratamos en su ogar, ke paresía próspero y felis. Años después ke lo bisitamos en Samora, la impresión fue totalmente opuesta, nos dimos kuenta de ke el ogar se derumbaba, i as¡ fue semanas más tarde, lo abandonó la primera esposa i después se dispersaron los ijos. Posteriormente en San Luis Potosí, enkontró a una joben bondadosa ke le tubo simpatía y aseptó kasarse kon él: por eso kreó una segunda familia, ke abnegadamente soportó más ke la primera i no yegó a abandonarlo.
Ké ubo primero en Abila Sanhes, el desarreglo mental o el alkoolismo? No lo sabemos, pero ambos, kombinados, fueron la ruina de su bida y la kausa de su muerte. Un enfermo en sus últimos años, lo abíamos desausiado sabiendo ke era un suisida kaminando rápidamente asia su inebitable fin. El fatalismo se impone kuando obserba uno a personas tan klaramente dirijidas asia un serkano y trájico okaso.
El desaparesido kreía en la bida futura. Si lo konfirmó, ke aye en eya la felisidad ke, aunke kon distintas karakterísticas, anelamos todos los umanos.


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