sábado, julio 29, 2006

Hablando de VH1 y de MTV a 25 años de este último



Porque hay vida aparte de la política.

Tengo cuarenta y tres años. MTV tiene está a punto de cumplir veinticinco. MTV nunca fue sólo un sencillo canal de televisión especializado en videos. MTV fue una máquina subversiva (Marx, Lenin y Stalin le hubieran temido y Castro le teme, Lopez Obrador y Felipe Calderón... lo usaron para comunicarse) de cambiar subliminalmente el estilo de vida de las personas jóvenes, en su nada despreciable e incuantificable hasta cierto punto aspecto de estilo, moda, entretenimiento, y sobre todo, de gustos musicales.

Como digo, eso traducido en influencias en la masa juvenil mundial, traducido en cambios en patrones de conducta de modas, y finalmente traducido en dinero no es nada despreciable. Nada.

VH1, (el original) tendrá, no recuerdo, ¿quince? ¿veinte años? El punto es que en aquellos años en que yo tenía casi diecinueve fue cuando apareció MTV.

MTV se inauguró como canal de TV de cable especializado en videos musicales el 1ero de agosto de 1981. Hace veinticinco años.

Fernando, un amigo de la carrera que vivía en Nuevo Laredo pero que estudiaba en Monterrey, me dijo en diciembre de ese mismo año, 1981, que “allá con los gabachos existe un canal de televisión de cable que transmite puros videos las 24 horas”.

Bueno, la aparición de un canal dedicado a videos todo el día, toda la noche, se me hacía tan tirada de los cabellos que no le creí. Hasta que le creí.

Con sus videos extraordinarios, música rock novedosa, más allá del New Wave, el post disco y el post punk, la aparición de MTV fue una manera apropiada para empezar, de nuevo, la década de los 80’s. (El asesinato de John Lennon, el 8 de diciembre de 1980, ocho meses antes,fue una muy mala manera de comenzar una década, de hecho, cualquier década).

La adicción total a la música en video se desarrolló en pocos minutos, pero, hablaré de MTV con propiedad en otro día.

El mensaje era el video, a través de ello era popularizar un grupo en particular, al popularizarlo lo que se quería era vender al grupo, al disco, a la canción. Por eso se vendió en lugares desconocidos Oingo Boingo, The Thompson Twins, Dire Straits (bueno, su video de “Money for Nothing” tenía una crítica hacia MTV y lo transmitía MTV, algo era algo, y Neil Young con su video de “This Note is For You” criticaba a los grupos de música que eran patrocinados en sus giras por compañías).

No que yo pensara en copiarlo en sus modas propuestas, ni en el gusto, o en los posibles patrones de conducta subjetivos o no, ni en la búsqueda del dinero para cubrirlos en caso de..., pero era fascinante la manera en que nos gustaba perder el tiempo.

Un paréntesis:

Por supuesto que en nuestro país estos canales los veíamos sólo a través de antenas parabólicas de las que se decía que en Monterrey había tal cantidad de ellas que era la ciudad del mundo con mayor número de ese tipo de aparatos. ¡No per cápita, sino en total!

Por tanto íbamos de casa en casa de amigos a ver eso, la parabólica, y en especial, el MTV. Pasamos por la casa de Pepillo, del que decía Guillermo, de Reynosa, que siempre tenía dos de todo, ya que éste tenía dos videocasseteras, dos carros AMX 1979 y por supuesto, dos parabólicas; o íbamos a la casa de los papás de Isaac (una de las casas más bonitas, digo, de las normales, en las que me ha tocado estar); o incluso en ocasiones iba a casa de la tía Blanquita (la tía de mi novia de entonces, Carmen) durante el verano, cuando la tía estaba de vacaciones (ahí en su casa vi gran parte del Live Aid original, el 13 de julio de 1985, cuyos DVD apenas salieron el año pasado).

Cuando apareció el VH1 años después, lo vi como una mala copia de MTV, es decir, aun y que MTV perdió la programación original de video tras video tras video tras video (que eran la verdadera maravilla enmascarada) por los programas regulares dedicados a Heavy Metal, o a Rap, o el verdadero comienzo de la decadencia del Mundo Occidental y el fin del mundo tal y como lo conocemos a través de Beavis and Butthead, que se me hacían algo (o en algun caso demasiado) extremistas en su propia frecuencia, aún a pesar de eso seguía teniendo de cualquier manera algo de su atractivo inicial de ver música del momento, videos del pasado (el tiempo es el que pasa rápido, desgraciadamente) y todo lo que le rodeaba, incluso los comerciales que de cierta manera eran lo último en cuanto a tendencias significativas, y no tanto, con las cuales estar al corriente con un mundo todavía algo preglobalizado y definitivamente protoneoliberal.

Se cierra el paréntesis.

VH1 (el gringo de finales de 80’s y principios de los 90’s) era en esos tiempos endeble, débil, enclenque, sin fuerza, pasaban videos demasiado aburridos: Lionel Ritchie, Bette Middler, Berlín, y cantantes de ese (mini) calibre así. No había emoción, no causaba interés, su segmento demográfico era para personas de 30 años o más (y hay una pequeña contradicción personal aquí, lo sé).

No era mi sesgo, ni tampoco mi estrato. Además VH1 llegó cuando mis visitas a casas con parabólicas escasearon, ya no veía a Pepillo (habíamos terminado la carrera de sistemas años ha), ya había terminado con Carmen (debí haber terminado con ella antes, lo sé, no me insistan), y con Isaac ya no íbamos a casa de sus papás porque éste ya era mayor y se había casado con Paty (le dijimos que no se casara, que eran muy chavitos y ya ven, pero no hacen caso estos muchachos).

Pasaron los años. Las antenas empezaron su declive ya que los canales empezaron a cerrarse poco a poco para ser bajados exclusivamente por sistemas de cable y a exigir pago para poder ser vistos (para eso eran los comerciales, ¿no?, para que los canales sacaran lana de ellos). Las antenas parabólicas se convirtieron en parte del wasteland urbano, sin uso, llenas de polvo, desgajadas, símbolos de una prosperidad de antaño, aparentes cascajos o esqueletos fósiles de una acelerada búsqueda de la distinción vana y frívola que sus propietarios...

Ya, ya, ya...

Hubo apertura con los sistemas de cable, etc. Apareció el sistema de Direct TV y el sistema SKY y también muchos muchos canales más.

De alguna extraña manera (que eso sí, no puedo platicar aquí, por falta de... espacio, ustedes saben) tuve el Direct TV gringo en mi casa en Monterrey, que debo de decir que entre todo fue muy gratificante. Tuve el gusto de ver Woodstock 99, en agosto, con todas sus quemazones al final de sus sesenta horas ininterrumpidas de programación y... fue increíble. Ya no veía a MTV, a mis 37 años ahora miraba VH1 y los mejores Videos de la Historia, los “Behind the Music” de las grandes bandas de rock de la historia y cosas así. Nada trascendente en realidad.

En siete años más y después de muchos cambios en mi vida y en la vida de todos los demás, el VH1 llegó por fin a mi sistema de cable y por lo mismo, a mi sistema de vida.

Ahora estoy con la idea de que tal vez ya hasta me pasé, de ese codiciado segmento demográfico comercial tan ansiosamente requerido por los anunciantes.

¿Por qué veo VH1?

Bueno, lo veo así como normal, como hay canales, como el de BandaMax, que no veo.

Ni veré.

Es divertido perder el tiempo de esa manera. Es un viaje en el tiempo encapsulado en tres minutos. Ver en cortinillas a grupos como los ultra fakes falsos de Milli Vanilli (con “Baby, Don’t Forget My Number” y su fondo de escenario copiado o ¿sampleado? directamente de la portada del disco “Animals” de Pink Floyd), los famosísimos (ajá) Men Without Hats, los eso sí, más perdurables Duran Duran (con un excelente mix de sus principales éxitos), Rick James (el verdadero “Superfreak”), algo de Sinead O’Connor (“Nothing Compares to You”), Depeche Mode (“Personal Jesús”), y decenas más. O sea, un cofre lleno de recuerdos de videos que hacen eco en las pápilas y conitos y bastoncillos auditivos (sic de mi parte, no error de primaria y disculpen la aclaración) de mi sección sinestésica cerebral.

Eso es en el lado estrictamente musical.

Pero hay también otro aspecto. Las cortinillas con imágenes animadas de manera simplificada, en la que ponen música de la que no existen videos, tales como “Ring My Bell” de Anita Ward (música disco de 1979), “Funkytown”, de Lipps, Inc. (ya queda en lo tradicional, es de marzo de 1980,), “Let’s All Chant!”, de Michael Zager (o Sager) Band (una canción disco tipo crowd pleaser de finales de los setentas) y Abba con “Mamma Mia”. Lo sublime y lo verdaderamente kitsch del mundo.

Otras cortinillas que trae VH1, son eso sí, porciones de videos tales como “YMCA”, de Village People, “Ice Ice Baby” de Vanilla Ice (otro fake, cuyo video mismo supe que fue destruido FISICAMENTE en el MTV gringo, para que no se volviera a transmitir jamás), algo de Parliament C, Funkadelic o algo así de George Clinton (no muy conocido, la verdad), “Wild Thing” del afroamericano que sacó “Funky Cold Medina”, etc.

Pero el que se lleva las palmas en cuanto a cortinillas se refiere en VH1, es la que corresponde a The Vapors (reto a quién sea, a que haya sabido que ESE era el grupo) con su inmortal canción de “Turning Japanese”.







El video de The Vapors, que estoy casi casi casi seguro porque he explorado mi videomemoria arqueológica-musical, lo dieron, si acaso, sólo durante 1981. Porque lo que es a partir de junio de 1982 (sé perfectamente la fecha) ya no lo daban en la rotación de MTV porque tal vez, con ese sentir de lo que es fugaz y efímero, ya no era famoso.

Ni nunca más lo volvería a ser.
El cantante del grupo (ultraflaquísimo y jovencísimo) va saltando como cola de lagartija de un lado a otro cantando, primero con un micrófono, luego con una cámara fotográfica, blandiendo un sable, y otra tanteando o coqueteando a la geisha (no muy joven, pero eso sí, muy mona) que sólo está sonriendo hacia nosotros, ignorándolo.

Se notaba del chavito este que tenía a la juventud delante de él, toda.


I've got your picture,
I've got your picture


El tono de VH1 es fresco, cínico, burlón, sarcástico. De repente es mejor que el MTV porque durante los primeros años 80’s este canal no buscaba más que ser anodino, sólo transmitir entretenimiento, nada de sátira o la búsqueda de ser desenfadado (aún y como lo comenté, con la aparición de Beavis y demás, se puso abrasivo, y agresivo también, se fue al extremo sin gradualismos) sí ahora MTV trajo a Los Osborne, el Jackass y cosas así, pero ya demasiado tarde para mí). Aún y que hay programas en VH1, como el de Supergroup, o el de Hogan, etc, hay más horas de video tras video tras video.

En VH1 sacan ahora también películas cada viernes que tengan que ver con el tema de la música (el que hayan dado a “Selena” todavía no lo entiendo), pero el otro día dieron la película de culto más importante y popular (otra contradicción), según muchos, la de “This Is Spinal Tap” (1984), acerca de un “documental” de un grupo de rock (fake el documental, fake el grupo) y el resultado fue hilarante totalmente. Genial.

Y aprovechando que va a salir la película de “Miami Vice”, dirigida por Michael Mann, el creador de la serie, están dando los episodios originales de los 80’s de “Miami Vice”, y le agregan el título de “División Miami Policía Elegante Sport”, o algo así, en donde hicieron cortinillas excelentes con nuevos doblajes, con, creo, las voces originales, en donde hablan en escenas fuera de su contexto que envuelven a tipos huyendo o que están siendo arrestados, hablando sobre temas que son francamente en algunos casos hasta gays, sobre el cuidado especial y primoroso con el que hablan acerca de la ropa, y de que si les pasó algo al plancharse las camisas o situaciones absurdas similares.

Ya hablaré más de “División Miami Policía Elegante Sport”, su significado en aquellos años y el hecho de que los estén dando hoy por hoy, después.

Aún y que VH1, su look, su actitud, su visión, su pasión, sus objetivos de entretenimiento puedan ser, finalmente, calculados de manera fría en alguna sala de juntas anónima para nosotros; aún y que sea algo emanado de un corporativo globalizado como Viacom o no sé; que haya dictado misión, visión, objetivos de mercado, objetivos de largo plazo, de posicionamiento y finalmente producido en alguna gráfica de Powerpoint anónima siguiendo lineamientos generales de tipo de entretenimiento musical con sabor latinoide, me divierte pues.

Al final del día, me divierte...
I’m turning japanese,
I’m turning japanese,
I really think so

I’m turning japanese,
I’m turning japanese,
I really think so

Y yo realmente también lo pienso así...

P.D. Leí por ahí que el 25aniversario de MTV lo van a transmitir este 1ero de agosto a través de VH1 Classic. Y lo harán repitiendo exactamente lo que se transmitió el primer día de MTV, el 1ero de Agosto de 1981. Primer video: “Video Kill the Radio Star” de The Buggles.


Buen apetito.



Addenndum: 10 de Julio de 2013.


El VH1 también corrió el camino de MTV, programas tras programas sin rumbo, menos música cada vez, "Behind the Music" de gente sin valor,  realitys estúpidos, en fin, no queda mucho de aquello de lo que ya no quedaba mucho. 

No hay nada que me diga: "me quedo esta tarde de sábado con el VH1 de fondo". Así las cosas, a buscar otras opciones por ahí.

Triste caso.


(Y no, no es que crecimos y ya no somos ese nicho mercadológico deseado. o sí así fuere, pues pobres de los que siguen).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

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Luis,
Una lástima que, después de tanto trabajo descifrando los vericuetos de VH1 y Mtv, el único comentario que hayas tenido sea el de un "robot publicitario" de extra money...
Te diré que tengo 38 años y VH1 (la versión actual -la anterior no sabía que había existido-) me resulta de lo más adictivo en materia de TV...
Imposible de ignorar por todo aquel que tenga más de 35 años!!!
Un abrazo,
Mario

PS: muy bueno el título del blog: techno-titlán!
PS2: The Vapors... que hallazgo!!!
I've got your picture...
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