viernes, septiembre 01, 2006

Respecto a Plutón...


Da gusto que entre todas las cosas que nos toca observar en las noticias, la que corresponde a la presunta “degradación” del objeto celeste denominado Plutón de ser un planeta con todos los derechos, méritos y prebendas posibles a ser sólo un mero planeta enano, haya acaparado tanto la atención como para ser objeto de editoriales, reflexiones, comentarios, sátiras y hasta de cartones y chistes políticos.

Mi señor padre era un ser pragmático extremo. Herencia de mi señor abuelo, supongo. Habiendo estudiado Ingeniero Agrónomo sin terminar (compañero de generación de Manuel Clouthier), él sólo creía en lo que veía y en lo que se le ponía enfrente.

Un día hace varios años, mi cuñado, Martín, médico veterinario, pasó una temporada trabajando con mi papá, que se dedicaba por entonces a la administración de un gran rancho por Aldama, al sur de Tamaulipas, y a la venta de ganado.

Mi padre viajaba mucho por entonces en camioneta por toda esa zona y como era su rutina no era muy comunicativo. Martín acostumbraba a acompañarlo y de algún modo trataba de llenar, aunque fuera ocasionalmente, ese vacío que se da dentro de una cabina de un vehículo después de viajar por muchos kilómetros muchas veces por esas mismas carreteras y después de escuchar los eternos cassettes de Chayito Valdez (su preferida) o de Ramón Ayala (no lo recuerdo del todo, pero bien pudo ser su preferido):
--Don Héctor, anduve leyendo las noticias el otro día...
Mi padre sólo contestó con un asentimiento sin desviar la vista del camino, seguramente pensando en algún detalle que tenía que ver con la rotación de pastas o con medicinas de ganado. Martín continuó, tal vez alentado:
--...qué allá en África, se está muriendo mucha gente con eso del virus ese del Ébola, don Héctor...
Mi padre, callado, sus manos firmes en el volante, Ramón Ayala cantando la de “Mi Piquito de Oro” a cierto volumen.
Martín pensó que ya no respondería y se encogió de hombros.
Hasta que mi padre habló:
--Y tú, Martín... ¿tienes algún pariente en África o que chingados?

Mi padre tenía un vocabulario muy pintoresco y podría no ser muy fan de las sutilezas, la verdad.

Esa era la actitud de mi padre frente a los hechos del mundo exterior, y en este caso particular, de la ciencia y su efecto en los demás seres humanos.

Reconozco con tristeza, que así es la mayoría de la gente.

¿Cuántas de las personas a nuestro alrededor saben que se han encontrado planetas fuera del Sistema Solar?

¿A cuántas personas les puede interesar saber que se ha llegado a Marte con dos naves en la superficie y con ya tres vehículos que la han recorrido al menos unos cientos de metros?

¿Cuántas personas pueden saber que tenemos dos sondas planetarias llamada Voyager I y Voyager II viajando y llegando a estar ya casi afuera del confín solar, lejos ya de los alcances de las partículas de los mismos vientos del Sol y empezando a su vez a recibir partículas del verdadero espacio interestelar?

(Es deliciosa esa palabra: “interestelar”, “entre las estrellas”. Estrellas como el sol que nos ilumina y nos da energía y nos da alimento y nos da en vida, no poca cosa, ¡carajo!)

¿Quién sabe que en cada una de esas sondas hay un disco con sonidos e imágenes, preparado para ser oído y visto por alguna civilización extraterrestre (a condición de que primero, llegase a existir, segundo, tener inteligencia y curiosidad, y tercero, posibilidad de tomar contacto con los Voyagers), y que en esa sección de sonidos hay una canción mexicana llamada “El Cascabel”, cantada por Lorenzo de Barcelata?

Y no que la gente a fuerza deba de saber las respuestas, pero el tener un conocimiento de ese tipo y/o similares, ¿no es como para que se sienta que la humanidad en sí tiene más trascendencia de la que se piensa comúnmente? (Debe de importar eso, supongo.)

Plutón y lo que le sucede es de esas noticias que tienen un gran interés de parte de muchos. Todos aprendimos de él en la escuela. Y ya saben el orden: “...Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón...”.

Bueno, algo que muchos no supieron fue que por diez u once años el orden de los dos últimos planetas se alteró a “...Plutón y Neptuno” por un asunto de empalme de órbitas. El caso es que Plutón estuvo ese tiempo más cerca del sol que Neptuno.

Así que Plutón ha estado presente en las noticias últimamente, y ha sido por una degradación, cosa que no se había visto en algo de ese tamaño, pues, desde que fue descubierto en 1930. Algo que tienen los planetas que toca la imaginación de la gente.

Es más: Plutón y su descubrimiento fue tan trascendente en la sociedad de su tiempo que hasta Walt Disney y su equipo denominaron al nuevo perro de Mickey Mouse (que apareció en 1929) de ese modo: Pluto, tal como era el nombre en inglés de Plutón.

Digo, supongo que la aparición de Plutón en el habla popular, o en el zeitgeist, o “espíritu de los tiempos”, es el hecho que con el transcurrir del tiempo haya hecho trascender su existencia y su ulterior degradación. Hasta los astrólogos han de haber ya alterado sus propias cartas astrales ¿o ahora resulta que ellos siempre supieron que Plutón era... “rarito”?

Traidores.

¿Para que sirve el conocimiento de la ciencia, o de la tecnología, en el común de la gente? Para muchas cosas, supongo: para el conocimiento general, para la iluminación espiritual (la ciencia muchas veces tiene ese efecto), para la realización de esa sensación de conexión con el universo (igual, los elementos que te componen a ti que estás leyendo esto, probablemente fueron creados en una estrella), para tener el sentido de la asimilación de los conceptos del Universo (el porqué funciona la gravedad, el porqué suceden la fisión del sol, el porqué la clorofila a través de un proceso químico produce oxígeno) o de la ciencia, o del sistema de cómo son las cosas a nuestro alrededor (el porqué las cosas son “así”).

En otros momentos la ciencia y la tecnología pueden servirnos para protegernos (o un intento cercano), o quizá, sólo para tener el conocimiento o la información que sea necesaria para no pecar de ignorancia en caso por decir (sin llegar a afirmar ser científico o menos aún, científico amateur), de cuando puede llegar el próximo huracán de grado 5 (como es el caso de cuando se emiten los pronósticos a principio de temporada, teniendo una idea, ¿te la aventarías a ir a Cancún cuando te dicen que un huracán podría golpear por ahí en septiembre?)...

O de si sí o si no podría haber una devaluación (conociendo de antemano el nivel de las reservas de dólares del Banco de México, el grado de aumento de las remesas de los dólares enviados por los paisanos y sobretodo, del nivel actual del precio del petróleo y del grado de inestabilidad del Oriente Medio, y hasta de lo que pasa en Venezuela y el buena onda de Chávez)...

O de si vas a comprar la próxima generación de video juegos (cuando sabes el estado de las luchas de estándares entre los principales contendientes o si la compañía en particular va en declive o en ascenso)...

O de si es cierto o si es moda el asunto ese, primero, del Síndrome de Déficit de Atención y segundo, su consiguiente tratamiento con Ritalin, lo cual sería indiferente el punto a la mayoría... a menos que fuera tu hijo o sobrina, ¿verdad?

¿Y dónde queda el saber si Plutón es planeta o si ya no lo es?

Plutón, o lo que conocemos como Plutón, que es ahora un sexto del tamaño de lo que es la Luna, sigue ahí. A pesar de cómo lo etiqueten (roca grandota o lo que sea), o de si se desaparece o si se extravía, o si decide irse del sistema solar, enojado por tal humillación.

Es importante, necesario, urgente, que se siga promoviendo la ciencia y tecnología en las escuelas, en los medios, en la gente común. Que sigan haciéndose preguntas sobre cuestiones que pueden ser de vida o muerte, tal como el incremento que se necesita para la promoción de la ciencia y tecnología en las escuelas en la insuficiencia que tenemos en materia de ingenieros, sólo por abrir boca.

La pregunta del gogól de dólares es, ¿cómo hacerlo?

Bueno, eso es tema para otra columna. (Cómo si realmente se pudiera sugerir desde este humilde espacio y que te hicieran caso... pero, uno nunca sabe del poder del ciudadano común).

Las personas, por lo menos algunas, podrán ver hacia el cielo para preguntarse, “¿pos dónde demonios está Plutón?” O podrían haber dicho: “¡Te lo dije! Por algo no lo alcanzábamos a ver...”.

Y, respecto a mi señor padre, que murió de enfisema pulmonar, que fumó dos cajetillas de cigarros Raleigh por muchísimos años, que no estoy seguro que murió feliz, me pregunto yo, el haber sabido de ciencia, o que hubiera apreciado el conocimiento cotidiano de la ciencia... ¿le hubiera dado más vida a sus años, o más años a su vida?

Pero me reí mucho con esa anécdota de él con Martín.

Uno que puede ser algo pragmático, también.




2 comentarios:

Ana Eleamar dijo...

Hola ,mi nombre es Ana Eleamar es muy emocionante entrar a un sitio en internet y descubrir que lo escribio una persona que puede ser tu hermano,y lo digo literalmente por hay dicen que soy hija del sr.Hector Garcia ami mi madre me conto que era un buen hombre que era gracioso y muy ocurrente ,con respecto alos cigarros fumaba malboro rojo caja dura , supongo que en realidad eso no importa ya el hecho es que por ese vicio no esta mas entre nosotros lo cual lamento tanto por que en realidad nunca lo llegue a conocer me cuentan que de pequeña me visitaba pero si no lo logro recordar que importa ya,hubo un tiempo que tuve la inquietud de buscarlo tenia alrededor de 10 u 11 años ,y recuerdo el desaliento de mi madre al decirme que era grande de edad y tal vez no me reconoceria al ser yo tan pequeña no supe que hacer y lo deje en el olvido y al poco tiempo supe de su muerte,como dicen por ahi ya ni llorar es bueno las lagrimas no arreglan nada,pero si alivian esa noche llego mi hermano Hector y mi madre se dispuso a darle la noticia preguntandole -Vas a ir a aldama hector y el contesto que si,-Pues ya no hay a que ir tu papa murio,aun recuerdo la expresion de mi hermano y en un segundo ya estaba en un mar de lagrimas lloro toda la noche,mi madre lo dejo un momento y despues fue a acompañarlo,sola en mi cuarto lo escuchaba reclamarle al viejo por que no lo espero para verlo ,mi memoria me traiciona y no logro recordar si fue a Aldama esas vacaciones,pero mi cuñada aqui presente esposa del antes mencionado dice que si se fue una semana despues.
Bueno espero leas estas palabras y sepas que tienes unos hermanos en Matamoros,Tamps.aunque por juegos de la vida o mejor dicho de los padres yo no llevo tu apellido solo mi hermano al parecer el señor viajaba mucho y no tuvo tiempo de registrarme y al ser muy necesaria mi acta para ingresar al kinder me pusieron el apellido del novio en turno,debo confesar que 19 años despues me fue muy util puesto que lo necesitaba para cuestiones legales pero esa es otra historia.

Anónimo dijo...

te aseguro k si murio feliz x k staba rodeado de amor y si mi papá fumaba malboro 100 caja suabe y lo se por que vivi toda mi vida con el y me da gusto saber que tengo hermanos pero esuna lastima que no nos frecuentemos pero a Hector el hermano de Ana si lo veo seguido.saludos desde Aldama. Ella Garcia.