jueves, octubre 05, 2006

Rock and Roll Fantasy. Queen en Monterrey, 1981.



Hará veinticinco años exactos este 9 de octubre que el grupo Queen vino a México en su primera ocasión, al estadio Universitario, en Monterrey. Fue un viernes en los que los que se tuvieron que volar clases se la volaron, ¿qué opción tenían? y que sé que muchos que pudieron ir no fueron y ahora, hoy por hoy, lo lamentan.

Fue una jornada en la que hubo de todo, incluido, por favor, por supuesto, el rock extravagante y sofisticado del grupo.

Un buen amigo, Romeo, me pasó muchos años después, un CD con 45 minutos de música del concierto, que su hermano grabó del mismo en ese día. Tiempos en los que todavía se permitían muchísimas cosas en los conciertos, libertades que ahora ya definitivamente no se dan. Como si no hubiera los bootlegged y los discos piratas. De hecho, es impresionante que no hace varias semanas supe de un lugar que vende, ahora mismo, los CDs del concierto que se quiera de la gira de Queen que se desee, ahí fue donde encontré precisamente el que corresponde a Monterrey. Eso me lleva a preguntar: ¿Cómo lo hacen? ¿Con permiso de quién?

(Un paréntesis al respecto: No es el momento hablar de otro grupo cuando recuerdo a Queen, pero una profusión así de material de conciertos sólo pensé que Kiss la tenía, porque supe de un Kissfan que se nos acercó un día a Parafernalia, nuestra amada tienda de comics (Q.E.P.D.,1995-1997) a compartir su gusto de fan y nos dijo al saber que éramos fans de Kiss, que si queríamos ver un concierto del grupo en videocasete (la tienda tenía esa instalación para mostrar películas, conciertos y animaciones en video), nos pareció excelente y nos preguntó que cual quisiéramos ver, “¿por qué?” preguntamos con ingenuidad, “¿tienes varios?”, “¡Claro!, tengo varias noches seguidas de conciertos en videocassette, el de por decir, 25 de mayo de Houston de 1976, el del 26, el del 28, el del 4 de Enero de 1977 en Atlanta y así…”. Nos quedamos atónitos. Tenía fácil veinte. De ese tamaño son los fans. O los Kissfans al menos.)

Eso de no permitir cámaras y grabadoras son síntomas de nuestros tiempos. Temores de mostrar el subdesarrollo y el pudor mojigato de nuestros tiempos actuales, tiempos que son dominados por un miedo a todo, excepto, como siempre, al dinero.

Escuchar ese CD de “nuestro concierto” ahora es sólo un permiso para aventurarnos a una apertura al pasado que atesoramos ya que vimos a uno de nuestros grupos ultrafavoritos de rock en sus meros días de clímax, fama y cenit, privilegio que normalmente los gringos y europeos y tal vez japoneses puedan cumplir muy frecuentemente (por tanto, sentirían que un escrito como este es redundante de tan obvio), y quizás en México se pueda hacer lo mismo desde unos años, desde que entrço el país al circuito de los grupos en boga y los no tanto, pero ¿hace veinticinco? Impensable. Imposible. Improbable.

Recuerdo algunas cosas todavía: La música del Dark Side of the Moon de Pink Floyd en completo estéreo resonando imponente por las inmensas bocinas que retumbaban por el estadio, la cantidad de chavos que estábamos sentados en la lona gigantesca que protegía de nuestros daños al prosaico césped de la cancha, todos ahí esperando en orden a que comenzara el concierto; la chica vestida de negro que todo mundo la insultó en cuanto se puso de pie desafiando con señas obscenas, y con una sonrisa diabólica, a todo quien le gritó. El tipo delgado misterioso vestido de negro con lentes oscuros, pelo largo cayéndole por los lados, bigotes y barba largos y lisos, cruzado de brazos, como esperando algo.

Para muchos era nuestro primer concierto y loa pasamos de manera intensa, profunda, extáticos. Desde que se apagaron las luces del estadio para dar paso al concierto en sí, al rompimiento de toda la música, de todas sus canciones incluyendo algunas no tan populares, todo se resolvió a escuchar el concierto de uno de los mejores grupos de rock de la historia.

Al final del concierto, al terminar las últimas notas, al encenderse las luces, al salir la gente apresurada, al ver la basura en esa lona, al ver las gradas vaciándose, nos llenó la inmediata nostalgia de haber estado frente a un espectáculo tal y como sólo lo habíamos imaginado en nuestra mente, fabuloso en todos los sentidos, tal y como debió ser, tal y como todos los sueños de post-adolescentes debían ser, completos, íntegros, sin quedarse nada en la lista de peticiones. No acabábamos de mirar el estadio y nos llamó la atención toda la gente que ya participaba en desmontar el escenario porque ya se iban para Puebla. En la ciudad de México no conseguirían que Queen tocara jamás.

Al salir del estadio recordamos que teníamos sed, una sed inmensa como el sonido de Rapsodia Bohemia, Isaac abrió la cajuela de su ya antiguo Valiant, y sacamos nuestros refrescos (yo en lo particular nunca fui de alcohol) y todavía tengo la sensación de haberme tomado uno entero, helado, sin soltar la botella, tal era la sed legendaria.

Llegamos a nuestro centro de reunión, el lugar donde se vendían unas deliciosas hamburguesas y que desapareció no hace mucho y estuvimos en trance, en silencio por algunos minutos (si no lo hicimos, debimos hacerlo, caramba, aún es tiempo para cambiar esa parte de la historia). Obvio, durante el traslado del Estadio a la colonia Cumbres, los veinte minutos que eran, no pudimos atrevernos a escuchar otra música por el estéreo del carro, hubiéramos sentido que cometeríamos de hacerlo, uno de los peores sacrilegios o anticlímax posibles, escuchar por equivocación a cualquier otro grupo que no fuera Queen; por otra parte, los tres estábamos escuchando un zumbido en los oídos que era persistente y hasta cierto punto pernicioso, pero no nos importaba, ese día 9 de octubre de hace veinticinco años escuchamos a Queen, que era lo más aproximado, para tres amigos que basaban mucho de su amistad en el gusto de los mismos grupos de rock desde la secundaria, tal era la importancia y relevancia del momento, a acercarse a un rincón del Paraíso, que por lo menos en ese instante, durante dos eternas horas, sentimos la delicia de estar en un primer mundo de fantasía.

Fantasía del Rock and Roll.

Forever.


Esta es la lista de las canciones de aquella noche 9 de octubre de 1981, sólo para ultrafanáticos.

1) We Will Rock You (rápida)
2) Let Me Entertain You
3) Play The Game
4) Somebody To Love
5) Killer Queen
6) I'm In Love With My Car
7) Get Down Make Love
8) Save Me
9) Now I'm Here
10) Dragon Attack
11) Now I'm Here (reprise)
12) Fat Bottomed Girls
13) Love Of My Life
14) Keep Yourself Alive / Jam Instrumental
15) Guitar Solo
16) Flash's Theme
17) The Hero
18) Crazy Little Thing Called Love
19) Bohemian Rhapsody
20) Tie Your Mother Down
21) Another One Bites The Dust
22) Sheer Heart Attack
23) We Will Rock You (lenta)
24) We Are The Champions
25) God Save The Queen


God Save the Queen, certainly.

3 comentarios:

Al. dijo...

Hola, soy lector asiduo a tu blog, aunque es la primera vez que dejo un post, pues que chido que hayas podido escuchar en vivo a queen, tengo 22 años, asi que pues nunca me toco, es creo un sueño incumplido, por cierto, me podrias decir donde encontraste ese concierto para poder comprarlo yo ?...ojala que si...gracias.....

Luis Eduardo García dijo...

Estimado Al: Creéme que el haber escuchado a Queen es, como leíste, una de nuestras máximas experiencias.

Las referencias en las que me enteré que existían los cds del concierto son estas dos:

http://paginas.terra.com.br/arte/queenland/index.htm

http://www.queencollector.com/Newlive/Queenlive80/index.htm

Dales un vistazo, a ver que te parecen. Creo que en Mercado Libre hay un cuate que vende los cds en 120 pesos.

Espero que te siga gustando lo que escribo.

Que tengas un excelente día y gracias por andar aquí.

Con aprecio

Luis

artorius dijo...

Yo igual supe que andaba por ahi este concierto en audio y me di a la tarea de buscarlo, encontre uno pero la calidad es muuuy mala :(, se que existe en mejor calidad.

Incluso en Mty en un programa de D99, escuche a Ivan Gonzalez decir que lo tenia y de buena calidad, por que dijo que pasaria una cancion en la radio, ya no escuche si la paso o no.

Osea que is debe existir enbuena calidad, si alguien quiere el concierto pidanmelo y se los paso. arturomjj@hotmail.com, y si alguien tiene el concierto de buena calidad o sabe donde conseguirlo...

Saludos