martes, octubre 24, 2006

Sting piensa que el rock de hoy por hoy no vale la pena…


…y que por eso él escucha actualmente música clásica del siglo XV, y probablemente tenga razón.

Dicho lo anterior en estos días por el cantante y compositor del grupo Police, da una perspectiva interesante acerca del tema.

Es curioso por un lado que mucha gente todavía le siga diciendo lo anterior, ex integrante del grupo Police, como si se le tuviera muy presente cuando él fue parte de la asociación del grupo mencionado, junto con Stewart Copeland y Andy Summers y que eran creadores en conjunto de aquellas canciones como Roxanne, Bed is big without you, Walking on the Moon y para terminar pronto y sin llegar a las muy mencionadas de siempre, la mágica y dolorosa King of Pain, en aquellos años antes de que terminara cansándose de esos cinco años de acelere que tuvieron juntos de 1978 a 1983, en los que lo dieron todo (baste escuchar sus en-vivo).

Así las cosas, The King of Pain, como le bautizaron también, aduce que en el ahora de ahora no hay música rock que valga la pena. Si tenemos por un lado que el rock que se produce es muy segmentado, habrá heavy metal, habrá rock pop, habrá pop rock (no es lo mismo) pero no se puede negar que música rock, lo que se conoce como música rock como la que se produjo casi ininterrumpidamente desde los años cincuentas, como la de los sesentas, los setentas, ochentas y noventas, bueno, se puede afirmar categóricamente que la de estos últimos años no ha merecido mucho como para recordarla en el futuro, o para, mínimo, preparar los “covers” del futuro próximo más allá dentro de diez o veinte años.

Cada época tuvo sus excepciones de consideración. Por ejemplo, una ocasión a finales de los cincuentas y después de la muerte de Big Bopper, del gran Buddy Holly y del extrañadísimo Ritchie Valens, en aquél viaje de avioneta fatal que cayó en Iowa en 1959, de que Elvis estuviese ya en su etapa de pre-domado por culpa del cine, Little Richard con su rollo de re-nacido en el cristianismo, Check Berry con acusaciones pendientes, Gene Vincent muerto en un accidente, Carl Perkins en cama también por un accidente y Eddie Cochran también muerto, se pensó que el rock había desaparecido como tal… sólo para contradecir esas noticias prematuras cuando los Beatles llegaron desde Inglaterra (claro, el sonido Motown y los Beach Boys ya habían empezado con su furor, pero rock rock, lo que se dice rock no era) y desde el Newark Folk Festival, Bob Dylan se electrificaba.

En los sesentas y setentas el rock gozó de buena salud, si acaso el fenómeno disco y el punk vinieron a matizar en ocasiones incluso negativamente el asunto a finales de la Me Decade como fue bautizada, (se decía que el punk y luego el grunge quince años después fueron creados como una reacción contra los valores de boato, pompa y circunstancia que rodearon al rock, con grupos como Yes, King Crimson, Moody Blues, Styx, pero sobre todo Yes, por un lado, y por el otro, los eternos solos que integrantes de grupos como Led Zeppelin y Pink Floyd, pero sobre todo Zeppelin nos recetaron en aquellos años, pero es aquí donde uno se pone a pensar: ¿quién de nosotros se quejaba por entonces?)

Pero ahora en esta década sin nombre (o cómo decirle: ¿qué sigue de los sesentas, setentas, ochentas, noventas… los ceros?), ¿quién puede sacar el pendón como la Mejor Banda de Rock del Mundo sin tener que aguantar comparaciones con los Rolling Stones, que bien o mal siguen activos, con Led Zeppelin, que a veinticinco años de su separación sigue siendo tan relevante y referente como siempre, o con Bruce Springsteen, que aunque se dude también tuvo esa denominación durante un buen tiempo de los ochentas, o aún incluso Guns and Roses, Nirvana, Metallica y Pearl Jam?

El punto es, aún y teniendo buenos grupos del hoy por hoy, como Limp Bizkit, Korn, System of a Down, White Stripes, The Strokes, Franz Ferdinand, nadie llena esos zapatos. Se invita a que se contraríe lo anterior. Con argumentos sólidos por favor y sin apasionamientos juveniles.

Sting tiene un punto. Puede que haya música rock hoy mismo que cause emoción, que cause admiración, que cause interés, pero no pasión, nunca pasión. Podrás tararearla, pero no pasará de ahí. No querrás comprar su CD, no podrás imponerla a tus amigos como el nuevo paradigma, la continuidad de la nueva revolución… a menos de que… pero no…

Hoy en 2006, preludio de 2007 en lo que es rock rock till you drop, rock rock never stop, en lo que es rock ain’t pollution, en lo que es rock and roll all nite and party every day, no se vislumbra nada que desafíe este punto de vista.

Y los “intérpretes” del mañana (“intérprete” se usa aquí de la manera despectiva que se desee, en el mundo significativo del rock que es el power that always be, sólo hay dos interpretes que se consideran, dicho así: “que se consideran”, uno empieza su nombre con Elvis, y el otro empieza su nombre con Frank), repito, los “intérpretes del mañana” se deberán de preocupar ahora, por cuales serán los “covers” que deberán de usar, ya que seguirán recurriendo a las minas de oro de los sesentas, setentas y ochentas para… “inspiración”. No es robo, entiéndanlo, es “homenaje”.

Cuestión de esperar para percibir el vacío (o gran boquete) que habrá en su tiempo.

Just wait and see…

(Y no, no quiero tener música renancentista o isabelina de cabecera, seguiré mejor en esa otra música clásica comentada en los párrafos anteriores: mi salud mental y las autoridades del asilo al que mis hijos me ingresarán, me lo agradecerán…)

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