sábado, marzo 10, 2007

Significado de la muerte del Capitán América (con ex abrupto histórico y todo)



El Capitán América fue muerto debido a un francotirador que le disparó cuando salía de una audiencia. Todo mundo le sufre (los buenos, supongo): era un buen tipo.

No es de extrañar que ese dolor sea porque el Cap estuvo desde 1941 defendiendo los intereses de esa buena gente que nunca ignora que allá arriba hay personas que los están cuidando.

Ex abrupto 1 (puede ser largo y político, si les aburre sáltense hasta donde dice: ¿Dónde queda el Capitán América en todo esto?”:

Mi hermano anduvo de exiliado en Austin, Texas, allá por 1987. Las amistades que hizo lo apreciaban. Uno de ellos un día, señalando los aviones que arriba volaban de continuo debido que hay una base aérea cerca de Austin, le mencióno: “¿Ves esos aviones que están allá arriba? Nos están cuidando…”.

Hay algo de los norteamericanos en ese sentido, de cuando la gente se divide en dos bandos: los buenos y los malos. La gente buena hace cosas buenas y la gente mala, eso, hace cosas malas. Por eso “los tienen” que estar cuidando. El problema es que en el pasado al parecer era muy sencillo dividir a las personas. Gente buena y gente mala. Países buenos y países malos. Líderes buenos y líderes malos.

De hecho la Segunda Guerra Mundial fue así de sencilla: Los nazis y los japoneses eran de los malos, querían conquistar al mundo y había que matarlos, si no, ellos iban a esclavizar a los buenos.

Los rusos, ah, los rusos: ellos fueron malos al principio, se aliaron con Hitler con el tratado secreto de Ribentropp en 1939, se dividieron Polonia y hasta conquistaron Finlandia, rusos malos, rusos malos; luego con la traicionera invasión de Hitler a Rusia en junio de 1941, estos mismos rusos fueron golpeados hasta con la cubeta por los alemanes en Leningrado y casi llegan hasta Moscú, rusos buenos, rusos buenos, pero sucede que en 1945 después de muchas vicisitudes, los rusos venciendo a los alemanes desde Stalingrado y el Kursk, llegan hasta Berlín, Praga, casi Viena, y contra toda predicción de Roosevelt y de Truman, ¡que se quedan en la Europa del Este!, y pasan más cosas; a las potencias occidentales no les gusta mucho el asuntillo ese de “la Cortina de Hierro” (nada que ver con los Steelers) y desde entonces, 1946, 1947 y 1948, cuando los rusos consiguen subomba atómica, poco a poco se volvieron, pues, rusos malos, rusos malos. Era de esperarse. Hablemos de entender la historia, ¿eh? Y así queremos que les guste a nuestros preparatorianos.


La Guerra de Corea de 1950, la inmensa mayoría de los norteamericanos ignora por que sucedió (supuestamente fue una guerra civil coreana que involucró a los chinos y los EU requiriendo ayuda de las todavía jóvenes Naciones Unidas, fue al rescate, la guerra duró 3 años y no ha habido hasta hoy por hoy, tratado de paz), pero en el marco de la Guerra Fría era imperativo lanzarse a la guerra contra “ellos” los malos comunistas ya sean chinos o rusos (casi los mismos para los buenos norteamericanos) que fueron los que sustituyeron a los nazis como los odiados enemigos.

Luego la Guerra de Vietnam de 1964 a 1973 surgió en respuesta a un oscuro conjunto de políticas y esquemas ideológicos de algo denominado Teoría del Dominó, que significaba que si caía Vietnam luego sería Filipinas, Taiwan, Tailandia y hasta Japón y el mundo, en manos de los malos nuevamente, los comunistas. Llegó el momento en que los norteamericanos no supieron que pasaba ahí y ahora sí, muchos decidieron a negarse a ir y comenzó un duro cuestionamiento a lo ancho de ese país. ¿Sería quetenía que ver que había que ir a fuerza una vez que cumplieses 18 años?

Perdieron la guerra contra Vietnam y al final no pasó nada. En Hanoi y en Ciudad Ho Chi Minh (la antigua Saigón) hoy mismo se pueden encontrar tenis Nike, grabadoras Sony y computadoras Apple.

Ahora hay una guerra contra Iraq totalmente estúpida y los norteamericanos no saben como salir (se puede comparar con otra guerra que los norteamericanos iniciaron, con otra cultura diferente en la que aprovecharon las inefectividades locales y que mientras estuvieron murieron más en acciones en las que no hubo combatientes oficiales que al contrario; después de haber puesto su bandera en la capital del país invadido, consiguieron lo que querían, territorio en ese caso, procediendo abandonar pero de inmediato ese malhadado, primitivo y miserable país, cosa que no han hecho en Iraq, ¿cuál fue esa guerra? La de 1846-1857 contra México. Ni más ni menos).

Se dice que como ahora no hay draft (es decir, lo del reclutamiento a fuerza), la gente no protesta contra la guerra como antes. Y esa es otra historia.


Esos idealismos han hecho que los norteamericanos tomen lo militar y a los militares más normal de los que los terrícolas normales lo hacemos. Ese concepto de convivir con soldados, marineros, marines y fuerzas aéreas en los centros comerciales, en las calles, en todas partes, hace ver a los norteamericanos todo eso de la guerra de manera muy normal .

Porque, ¿para qué sirven los militares en tiempo de paz? En México para ser llamados en caso de desastre o contra el narco, ¿y en USA? Pues para, para, para… defender a sus connacionales de, de, de, ¿de qué? Bueno, entre 1994 y 1997 que fue cuando procedieron a retirarse de Europa debido al desmantelamiento del Malvado Imperio Soviético y su otrora Gran Ejército Rojo, también se empezó a cuestionar el sentido del tener los norteamericanos una fuerza militar tan poderosa llena de aviones invisibles, portaviones superpoderosos, submarinos super implacables y superfortalezas B-52 en los aires.

Pero llegaron los terroristas y llegaron los chivos expiatorios. Saddam murió por los pecados de Osama Bin Laden y el ejército norteamericano sigue pasando actualmente las de Caín en Afganistán (donde los talibanes sí que eran o son un pueblo primitivo, atrasado, bárbaro y terrible, simplificando demasiado las cosas aquí, por supuesto), y en Iraq, que no era más que una tiranía de las que en este mundo había muchas y hay muchas, pasa lo mismo.

Matan más las bombas de terroristas en Iraq en atentados a soldados americanos que lo que pudieran ser por combate. Por cierto que antes de la invasión americana a ese país no había atentados de ningún tipo.

Fin de ex abrupto 1.

¿Dónde queda el Capitán América en todo esto?

En el mundo de los comics, pensarán muchos, las fantasías van y vienen. Los muertos nunca quedan muertos y definitivamente sólo estamos hablando de seres inventados por compañías con la intención de vender muchos ejemplares de revistillas en colores vivos que narran las mil y una repetitivas aventuras de personajes que equivalen a superhombres que por si no nos habíamos fijado, Nietzsche los había predicho de cierta manera, los ubermensh, eso, los superhombres.

Tomemos en cuenta que el Universo de los Comics tienen ciertas reglas sencillas: hay seres superiores a los seres, que tienen poderes, hay supervillanos también con poderes y ahora sí, bueno, desde hará como 40 años, detalles que mucha gente, el mainstream, no se ha dado cuenta, los personajes han tomado rasgos humanos más dentro de los grises que no se mencionaron arriba, los superhéroes también necesitan dinero, son rechazados por las personas, cometen errores, tienen dudas, ya no so tan superpoderosos, mil y un detalles que son los que le dan una cierta “novedad” al tema de los comics, el mainstream al que me refiero sólo percibe a los comics por las películas fallidas unas y otras no tanto y por eso no se dan cuenta de que, bueno, ha habido progresos al menos en los temas de este tipo de literatura).

Primero consideremos al Capitán América en sí: Vestido con los colores norteamericanos preferidos, blanco, rojo y azul (se dice que si Superman está vestido de los mismos colores, más amarillo menos el blanco, es por cuestiones de que en aquellos años de 1938, cuando fue creado, eran los únicos colores que se podían imprimir en papel con ciertos mínimos estándares de calidad), el Cap América usa una máscara que le cubre el rostro, tiene alitas en las orejas, una gran A en la frente, más el conocidísimo escudo redondo que tenía poderes de freesbee-boomerang de lanzarse y volver.

Confieso que no lo ubico en cuanto a personalidad de entre los demás superhéroes, en lo que a personalidad se refiere, ubico más a Daredevil, a Spiderman, a Thor, al Sargento Furia, a Submariner, a los Cuatro Fantásticos, al Iron Man, al Hulk por supuesto, a otros miembros de los X-Men, al Wolverine, claro, etc., pero al que menos de todos estos, al Capitán América. Se dice que tenía dotes de estratega, de líder, pero de saber si por ejemplo le gustaban las pizzas o si pagaba su renta puntualmente, lo ignoro.

Tal vez tenía un tono de demasiado patriotismo, demasiado sentido de sacrificio, por otra parte y casualmente las características de imperialismo, de America-uber-alles, de esos manerismos que nosotros los latinos le asignamos de manera generalizada a los norteamericanos y más todavía, a los militares norteamericanos, él, el Capitán América nunca los tuvo, que yo sepa (que no es mucho, la verdad).

Supuestamente la historia de la muerte del Cap va así (no la leí, me retiré hace mucho del comic, pero supe del resumen):

Una pelea de supervillanos y superhéroes en un reality show provoca la muerte de cientos de miles de inocentes.

El gobierno de los EU requiere que toda persona con superpoderes se registre.

Los héroes se dividen, por decir Iron Man, El Hombre de Hierro, (uno de mis favoritos de pequeño) afirma que eso es lo natural.

El Capitán América está en contra de ello porque eso erosiona las libertades civiles.

La pelea se lleva a cabo, de todas partes, en una corte de justicia.

Saliendo de una audiencia, una chica con la que está envuelto de alguna manera romántica, le dispara en el hombro y en el estómago.

El Capitán América muere.

Los comics están vivos todavía… a pesar de todo.

Han pasado mil cosas. Superman incluso murió en Noviembre de 1992 (en la célebre batalla contra Doomsday, para mí, una de las mejores historias de comics que he leído, bueno, he leído mejores, pero esa estuvo muy buena)… sólo para reaparecer en Agosto de 1993.

Con el advenimiento de los juegos de video, la industria del comic ha hecho mil cosas para seguir siendo considerada activa en los conceptos de cultura popular. Hubo un boom incluso a principios de los 90’s que impulsó brutalmente el mercado de coleccionista para venirse a desplomar pocos años después (fue natural).

Los héroes de comic ahora han sido perseguidos, han desaparecido (Flecha Verde había muerto en un avionazo, yo lo ví incluso, luego no sé como, dejé de leer comics hará ocho años, ya está vivo, igual le pasó a Linterna Verde. No sé como los aficionados del comic no se rebelan contra estas cosas. Después de haber sido violada, acaba de morir asesinada no hace mucho la esposa del Hombre Elástico. A veces siento que hay demasiada demasiada violencia en todo esto…), esto algunos lo toman como una muestra más de maduración del medio, que al parecer nunca ha terminado de madurar.

Superman murió y se sintió su muerte. Los cínicos tuvieron razón entonces. Sólo fue un medio para alcanzar el fin de subir las ventas y aumentar el interés en los comics y que se hablara más de ellos. No se les culpa por ello.

De lo que si se les culpa es de querer seguir jugando con las mismas tácticas de siempre.

Casualmente el ayudante o sidekick del Capitán América (se estilaba mucho en esos tiempos: Robin, Veloz, Aqualad), Bucky, murió hacía muchos años. Se decía que todos los personajes del Universo Marvel podían morir y renacer, eso se decía, todos, excepto Bucky.

Bucky acaba de reaparecer en el Universo Marvel. Si el, el inresurrecionable (está buena la palabrita) resurrecciona (no hay muchas maneras de conjugar el verbo ese, la verdad), Bucky, ¿qué se puede esperar del Cap?

En el mundo del comic ha habido cosas maravillosas. Hay comics que han rivalizado en calidad junto con lo que es literatura fantástica y de ciencia ficción de la que conocemos por “normal”.

Autores como Alan Moore (Watchmen y V for Vendetta), Neil Gaiman (Sandman), Garth Ennis (Preacher), Frank Miller (Sin City y 300), Warren Ellis (The Authority) han realizado historias increíbles.

Europeos como Enki Bilal, Druillet, Caza, Milo Manara, Hugo Pratt, Hergé (Tin Tin), Goscyni (Asterix), Giménez, sin olvidar a Moebius, han realizado obras como para museo.

El reunir la palabra escrita y el dibujo ha hecho al comic una verdadera narrativa secuencial, algo como para llamar la atención. Un noveno arte.

En estos tiempos de mezclas exorbitantes de mercados, medios, artes, intereses, estudios e industria, más la fanaticada fiel a la historia mensual, que es en la manera en que llega el comic, hacen que el comercialismo quede evidente y lo que esperamos es que el comic no venda el corazón en medio de todo esto.

El Capitán América no ha muerto.

Vivirá siempre en nuestros corazones.

Really.

Pregúntenle a Bucky.






Nota final: El Capitán América fue creado por Joe Simon y el mismo Rey, Jack Kirby. Las historias a partir de 1962 fueron escritas por Stan Lee. Sólo por si preguntaban el pequeñito detalle de quienes estuvieron detrás de la creación del buen Capi. 

De nada.

2 comentarios:

Garap dijo...

Buenísimo tu blog y los artículos que pones. Esteré visitando seguido a ver qué subes.

Varios de los argumentos que das son la causa de que por mucho tiempo defendiera a muerte las historietas japonesas frente a las occidentales... hasta que me di cuenta que esas también están llenas de problemas... y de clichés sobre todo. Pero en fin, lo bueno es que aún quedan muchas buenas opciones en todos los países.

Anónimo dijo...

jajajajajaja, no puedes conjugar resurrecionar porque no existe!, pero sí se vale resucitar. Está bueno tu blog.