sábado, junio 02, 2007

RUMINACIONES METABLOGISTICAS


Habrá que entender que sucede con lo de los blogs. Hace tiempo que no hablaba del tema, de estar escribiendo este blog precisamente.

Una cosa es entender para qué escribimos en blogs.

¿Es alguna moda pasajera? Ya mero cumplo el año y llevo un promedio de uno cada tres días.

¿Es un desahogo? Sí, definitivo. O más que eso, es una necesidad.

¿Es un intencionado lugar para exhibir nuestro trabajo? Pero por supuesto, quiero escribir en alguna revista, Ahora sólo escribo en un periódico local.

¿Es una necesidad? Por supuesto. Hay necesidad de opinar y de escribir.

¿Es un escapismo? No lo dudo.

¿Es una prolongación de nuestro ser exhibicionista? Pero por supuesto que lo es. Esa es una buena explicación.

Un día estuve vendiendo ejemplares de mi novela autopublicada hace años Technotitlan: Año Cero. Un día lo comenté delante de unas personas. Una de ellas me dijo: “Sí, vendiste tantos, pero ¿cuántos te los leyeron?” La verdad, me caló.

Una, bueno, me caló la mala leche de mencionar un punto que uno no puede comprobar de buenas a primeras. Dos, realmente sí importa que te lean, digo, para eso lo escribiste. Pero el comentario, medio malicioso, medio sincero y medio envidioso a todas luces, tiene una verdad ineludible: Sí, te los pueden comprar y eso, cuando tú estás recibiendo el dinero que le invertiste en la hechura, es un halago, pero lo importante y la verdadera justificación de todo este asunto es ese, que te lo lean.

Agrego: sí me consta que me lo leyó mucha gente, tengo correos que me lo comprueban así. Tengo personas que me lo contaron. Que me cuestionaron, etc. Que me preguntaron que sucedió después con tal personaje. Bueno, ese es otro punto.

Pero lo que quiero decir con esto es respecto al blog. A este blog le llegaban en promedio durante sus primeros 6 meses como 8 personas diarias. Los siguientes 6 meses le llegaron como 14.

En promedio llegaron en el año como 12 más o menos. 12 diarios.

Estos últimos doce días han llegado como 36 personas diarias en promedio. ¿Alguna explicación? No sé. Tal vez el todo poderoso dios Google me califica de manera diferente y me acepta como más influyente a las inmensas preguntas que hace la gente a su buscador. (Bueno, no sólo Google, hay otros buscadores por ahí). O me incluyeron en algún índice de peso como para reconsiderarme más importante y subirme en su índice y así más gente me encuentra más rápido. Y me accede así. Y la marea puede cambiar de nuevo.

Google ya me ha castigado antes por hacerme autoreferencia, ignorando yo en esos momentos que eso es pecado mortal en este mundo de los índices. Los índices son todo en la vida de un website. El pecado de autoreferencia me hundió en el abismo de sus buscadores. Ahorita estoy arriba. Pero ha habido momentos en que soy el número cuarenta. ¡El cuarenta! No es agradable. Nada, nada.

Ya no es sólo lo del principio. La gente que se equivoca y que escribe Techno… en vez de su querida Tenoch…, ya casi no pesa, situación que me hacía algo de gracia, pero que finalmente no les resolvía nada finalmente, ni a mí tampoco.

Sí, eran visitas hechas y derechas, pero se iban de inmediato ya que no veían nada de su agrado. Era natural. Les escribí una nota ubicándolas del mejor lugar de Tenochtitlan que he visitado. Pero el tiempo ha cambiado y los visitantes ahora se quedan más.

Sucede que en 120 artículos que más o menos que se encuentran aquí en este blog, hay para todos los gustos (supongo). Si escribo de cierta película, no falta que lleguen varios a querer saber de ella. Antier, ha de haberse transmitido en la televisión española la película de Network: Poder que Mata, ya que seis personas de España llegaron por aquí en la misma hora.

Me hace gracia que escribe uno una frase y no pasa mucho tiempo en que llegue gente a este lugar. Hagan lo mismo en sus blogs, ensayen con alguna frase y así llegará alguien a visitarlos. Hay toda la variedad del mundo posible. No la vamos a llenar aquí, ¿verdad?

Bueno, no, no todos se quedan, pero algunos sí y por mucho rato. Otros, obvio, se van de inmediato.

Me encantaría que se quedaran, pero no es posible.

Pero recordemos, escribimos porque queremos. Sale algo en los medios que consideramos de relevancia y aquí opinamos. Y largo y tendido. Ese tal vez es el problema. Mi problema.

No sé escribir de a poquito. Un día transcribí una nota aparecida en un diario local de hace diez años y que consideré simpática, que por cierto es de las más populares, y alguien me regañó diciendo que no escribiera de esas cosas superficiales, que yo los tengo acostumbrados a escribir temas de gran profundidad.

Hay algo de ego en que te visiten muchas personas. Pero yo no soy del tipo de escribir sólo un párrafo y que se refleje en algún índice como Mtyblogs con esa frecuencia necesaria para que me accedan dos veces al día.

He visto blogs con una asistencia diaria de 1700 personas. ¡1700! Y aquí apenas anduve en casi 12, menos de su uno por ciento. Esos sí que son famosos. No es mi caso. Un artículo que aparezca aquí tarda como tres horas en su preparación, en su escritura, en su corrección y en su “subida”. Tres horas que no puedo repetir a diario. Digo, tengo ciertas cosas que hacer. A veces trabajo. Okay, no, siempre trabajo. Y esto es algo también de inspiración, de gusto, de delicia. Y a eso no se le puede obligar a diario.

Nunca he escrito un artículo de primera impresión directo en Blogger, no me sale, no me sabe, no puedo, soy inepto en ese sentido. No puedo elegir las palabras correctas, las metáforas suficientes, las referencias correctas, de manera expedita.

No soy tan impresionista como esos blogs que son muestras y reflejos del momento en que se vive. Impresionista me refiero porque eso es lo que hace mucha gente. Y no es malo. Son las voces de la gente, las de primera impresión, las de la primera conclusión.

Algo sale en TV, opinan de ello, algún rumor, lo escriben, algún comercial, dos o tres impresiones, un resultado de fútbol y allá van. Yo no puedo escribir de ello. Sería como una especie de impropiedad al blog.

No es que se califiquen a priori los blogs impresionistas como de superficiales o triviales, pero así son muchos. Y definitivo, muchos de los blogs impresionistas son graciosos, chispeantes, agudos, y ultimadamente en general agregan sabor a la diversidad. Y eso es suficiente para justificar su existencia.

Siendo autocomplaciente por un segundo, ¿qué me gustaría? Que la gente se quedara a leer más. Que opinara más. Que leyeran los artículos del pasado. Que pidieran algunos temas, a ver si puedo cumplirles. Que se reimprimieran algunos por ahí, que se mencionaran por allá. Cosas así. No dudo que se pueda o que así suceda.

Escribir aquí no es por esperar una recompensa, que quede claro. O tal vez la recompensa sea mi pura sensación de que a veces algo se hizo bien.

Porque es tan divertido y fascinante hablar sólo.

Pero más todavía, dialogar con alguien… Y esto siempre será un diálogo.

Contigo.

1 comentario:

Garap dijo...

Je, yo entré a tu blog a partir del post del Capitán América y me quedé enganchado. Por lo menos ya tienes un lector fiel...

Con respecto a las críticas sobre el contenido del blog, siempre he pensado que nadie debería interferir en lo que escribe el bloguero... leer las críticas, pero no tomárselas en serio. Después de todo es tu blog y sólo tuyo.