miércoles, agosto 29, 2007

Da la cara, Malandro: Cuando el Destino (y Facebook) nos alcancen.

Parte Una de Tres o Cuatro Partes, ya ni sé. El Protocandidato Facebook, nato y barato. (O el paciente cero. O uno de ellos.)

(This small text is for non-speaking Spanish visitors. This is a try to give you an idea about the blog. I’ll intend to do this always with the next notes that I’m going to publish in this place. Please welcome and excuses our limitations in your language.

Thank you for coming)


Abstract: Face to Face: The Protocandidate of Facebook, cheap from the beginning.

This note talks about Facebook from the perspective of the social networks; o redes sociales, since the prebrowsers eras. This is an introductory note about... about… ¿what? What it is Facebook exactly? To which social demands Facebook responds? The answer probably is not here, but I’m going to try to give one or several. Or at least, I’m going to take a walk a pretty ride around the answers, if any.

Please welcome…

Pues ni hablar. Facebook ya llegó. Está aquí con nosotros. Y de cierta manera nos va a gustar, al menos algunas cosas sí y ya saben, su eterno complemento, otras no. No vengo a hablar de lo que es Facebook en cada una de sus circunstancias y fiturines (palabra que viene de features, o sea características, fiturines es sólo una palabra que inventamos por ahí hace años). Digo, yo no lo conozco plenamente. A mí me invitó a estar ahí una amiga-prima-lejana y ahí me encuentro desde hace un mes. Eso sí, es un lugar interesante.

Ya hablaré de él en unas palabras más.

Esta es la introducción. Vamos a ubicarnos, hablaremos del medioevo digital, cuando los Digitosaurios gobernaban la Tierra, ni más ni menos.

(Impresiones para blog que bien podrían estar en Facebook: estoy escuchando a John Lennon con Working Class Hero y estoy comiendo Galletas Marías con Coca-Cola Zero, estamos a dos días de la repasada que nos dio el huracán Dean aquí en esta ciudad)

A ver. Yo entré a Internet en una época muy antigua. No había navegadores-browsers. Ahí está dicho todo.

Internet era un servicio que un amigo mío me metió de contrabando cuando estaba en su universidad, se llamaba Bitnet (¿existirá aún? y si no es así, ¿cómo habrán sido sus últimos días? ¿Cuál habrá sido y a quién, su último mensaje?), me daba su cuenta y password y ahí encontré un mundo de maravillas. Claro, todo era texto, ASCII et Urbi. Cuando se descargaban archivos era eterna la cantidad de puntitos que tenían que pasar en nuestros flamantes y modernos modems de 2.8 KB. Sí, 2.8 Kilobits por segundo. Antes, un buen amigo, Rubén, me comentaba de los decenas de cientos de lugares a los que se podía meter para obtener información en su propia red mundial, que se llamaba Diginet, él trabajaba en esa compañía de minicomputadoras, Digital, ¿si la recuerdan, verdad? La inmensa compañía de minicomputadores y clusters, que creó la PDP, la Vax (genial nombre para una computadora), la que seguía a IBM en cuanto a… ¿no se acuerdan ya de nada de eso? ¿Quéee? ¿Qué la compró Compaq? ¿Qué luego Compaq fue comprada por HP? ¿¿¿Cómo???

Ok, esos días de hacha y dientes de sable derivaron en otros que nos trajo por fin al embrujo del navegador-browser en nuestras manos. Todavía cierro los ojos para estar dentro de esos grandiosos días en los que me metí de lleno en medio de las primeras veces a ese caudal de información llamado Internet, todo era lujuria, imágenes, gráficas, colores. Guauu, mejor que la Televisión. Además de vagar sin mucho tino por entonces, había algo llamado portal, conocido como Yahoo!, totalmente anarquista que trataba de dar cierto orden a lo que había “ahí”. Pero además de ver las imágenes que una artista colocó en algún lugar de tres muñecas barbies realizando actividades inenarrables unas a otras, me tocó ver la hoja “personal” de un tipo que por supuesto que ni recuerdo su nombre que tenía sus datos ahí, la imagen de su familia, de su casa y ¡hasta su perro! Gran cosa. ¿A quién más que a sus amigos les interesaría ver eso ahí? Y el año que marcaba el calendario era 1994, Colosio no tenía el año de muerto.

Doce años después ya se puede ir concluyendo: A todo el mundo le interesa que sepan de su perro y al mismo tiempo ellos están interesados en ver los perros de sus propios amigos, claro está. (Eso de los perros es recíproco, me consta).

Esto tiene que ver en definitiva con Facebook. En Facebook sales tú. Sale tu cara, se sabe que no eres un perro, sino que tienes un perro, como el antediluviano ejemplo del cuate de arriba, ilustre desconocido.

Sale tu cara porque no tienes de otra. ¿Quieres interactuar con la demás gente? Ellos leen tu historia, saben si eres conservador o liberal o moderado (Yo soy moderado). Saben de que año eres. Bien podrías mentir, y lo puedes hacer durante un buen rato, pero, ¿qué caso tiene? Se darán cuenta. No es un lugar de encuentros amorosos y medianamente clandestinos, es un lugar de socialización.

El tipo trimencionado de arriba lo entendió de manera inesperada. Él quería decirle al mundo que tenía un perro y que lo amaba tanto que subió su foto a Internet y lo puso en una hoja de HTML para que todos nosotros bienaventurados, lo conociéramos.

Él, el amante de perros desconocido, a final de cuentas, quería socializar. Pudo ser un protoFacebook candidate nato. Ya dije.


1 comentario:

mherrero dijo...

Hola Luis,

Todo un viaje por el pasado, yo también empezé con BitNet y aquí me tienes lidiando con Flickr, blogger y Facebook. Me gusto mucho el artículo.
Saludos desde Córdoba, Argentina.
Mario Antonio Herrero Machado