domingo, septiembre 02, 2007

Da la cara, Malandro: Y la cabra tira al monte o al Chat o a Facebook.


Parte Tres de Cuatro Partes, supongo. Hay que darle un final en algún momento...


Pero antes un mensaje para los que no tienen idea de que se habla aquí...


(This small text is for non-speaking Spanish visitors. This is a try to give you an idea about the blog. I’ll intend to do this always with the next notes that I’m going to publish in this place. Please welcome and excuse our limitations in your language.

Thank you for coming)

Abstract: Face to Face: The goat always goes to the hill (an old Spanish saying that means that people is people and people does what people do, always, some kind of self explained, I hope)


This blog talks about Facebook from the perspective of the social networks; o redes sociales, including now the thing about of the old Instant Messengers with a background of them since the times of the local area networks at the end of the eighties (a long time since then, uh?). Too I talk about the history of the chats, very superficially (because it’s not the right time right now), I talk too about a little of the venerable Hotmail and contexts that are important to know in order to understand Facebook, ¿ok?

Please welcome…

Ya que el Facebook adquiere cada vez más preponderancia en el mundo este por donde me leen, como una extensión cuasireal de lo que los que dizque conocen llaman Web 2.0, debido a que tiene características sociales y participatorias colectivas de cierto modo, antes podríamos darnos una vueltecita por los antecedentes de estos ambientes que muy sabiamente la tecnología nos ha puesto a la disposición para satisfacer nuestras, oh, necesidades de vacíos en el alma de cada quién. (Sí, cada quién su alma, cada quién su soledad, cada quién sus espacios vacíos que se tendrán que llenar).

Primero el correo electrónico, un lujo en sus comienzos ya que pagabas por él al principio (una cuota mensual, si no la pagabas a tiempo te negaban la entrada, negocios son negocios). Luego eventualmente llegaron los que fueron gratis, los públicos gigantes, como el Hotmail, el Yahoo, el Gmail (y entonces de cualquier manera muchos teníamos que pagar el acceso a Internet). (Y se me olvidan los de Starmedia, sus escándalos financieros hicieron leyenda y el Alo.com, con sus derroches de dinero impresionantes, y todos esos desaparecidos que de tan rápidos que aparecieron y desaparecieron no alcanzaron mención alguna, y es que, ¿saben ustedes?, hubo un gran crunch en el año 2000 (además del famoso Y2K, de infausta memoria) que acabó con muchas grandes compañías dedicadas a esto del ciberespacio.

Al principio entonces era el ICQ y el MSN y el Yahoo y el AIM y todas las demás Mensajerías Instantáneas o I.M.’s. Primero estaban tus amigos ahí pero no todos ellos a lo ancho y amplio de tus redes, sólo los que estaban en lugares relacionados con tecnología o que tenían relación con empresas afines a las ideas de la modernidad. (A muchos amigos, y amigas, claro, los encontramos en los chats públicos, pero eso es otra historia que como ayer leí, merece una crónica en Wired, la de antaño, pre-2001, lástima).

Se usaba mucho por entonces el puro correo interno a través de las LANs, pero poco de él era público, lo que era entendible, la verdad, porque como dije a muchos les costaría el acceso, ya que no había muchas empresas todavía que quisieran invertirle a comprar equipo y rentar ancho de banda para Internet. Como que tener presencia en Internet no era importante todavía, y ahora, hasta les regalan a los bebés recién nacidos su dominio (junto con la inscripción esa a laboratorios para guardar sus cordones umbilicales en frigoríficos por lo de sus células madres, en caso de futura necesidad, lo cual todavía dudo de su utilidad). Yo por entonces estaba en una empresa de telecomunicaciones satelitales (que ya no existe) y tuve un jefe (práctico y buena onda, la verdad y que todavía existe) que me respondía amablemente a mis peticiones con la réplica invariable (e implacable) de que él no le invertiría a un asunto que no tuviera un cheque por delante. Entendámonos, se refería a Internet, cinco años antes del crunch del dot.com. Hey, tendríamos cinco años por delante todavía, uff. Este mismo ex jefe ahora se dedica a vender servicios médicos a gran escala, sí, pero por Web. Las ironías de la vida no dejan de sorprenderme. Aún espero a que los cadáveres de mis enemigos pasen delante del porche de mi casa.

Como decía, nos comunicábamos por puro correo interno de red local.

Nadie se ha de acordar de la película de The Burglar, con Whoppie Goldberg, de allá de 1987, La Ladrona se llamaba en español, que la verdad pasó sin pena ni gloria. Pero traía un detalle curioso. Fue de las primeras películas en las que apareció un chat interactivo que empezaba con un knock knock de un usuario a otro. Tuve unos buenos amigos que se conectaban con el mismo saludo en nuestra flamante red local Novell en la empresa de vidrio en Monterrey en la que trabajé cuatro años. Otra película en la que se hace algo similar fue la Chica de Rosa, Pretty in Pink, de 1986, con la otrora bellísima Molly Ringwald, pero ¿quién la vio? De no ser porque VH1 la proyecta cada semana sí cada semana no, ésta sería desconocida totalmente.

Sigamos.


ICQ me agradaba mucho porque podía buscar personas con temas de interés compartidos de manera sencilla. ¿Libros? Había alguien interesado en Libros. ¿Rock? Alguien interesado en Rock. ¿Cine? Alguien interesado en Cine. ¿Libros, Rock y Cine? Alguien interesado en Libros, Rock Y Cine.

Pero algo ocurrió con ICQ. Su sistema de mensajes era interesante. Pero que no te pidieran un chat interactivo. Inmediatamente transmitía al otro en su ventanita respectiva cada letra que ibas escribiendo. Cada una. Si te arrepentías de la palabra que ibas a escribir el otro se enteraba. ICQ era (es tal vez, tengo mucho que me desaparecí de ese I.M. y según CNET.com lo siguen bajando muchísimo, está en tercer lugar de “downloaded”, una hazaña para un I.M. ya olvidado por muchos o seremos nosotros los que estamos mal) , insisto, ICQ era demasiado transparente para mi gusto. ¿Lo peor de esa modalidad? La otra persona sabía exactamente cuando te salías temporalmente de esa ventana interactiva de chat para hacer otra cosa. Así podrían suponer que podrías tener otros chats, lo cual como digo es un pecado en netiquette. Temas de la exclusividad personal no resueltos aún hasta el día de hoy. A ciertas personas les irritaba mucho al parecer. Y puede que otra razón de abandonar ICQ fue que los demás lo estaban haciendo también. Se fueron a MSN o a Yahoo poco a poco.

MSN tiene su encanto y su utilidad. Las empresas lo fueron usando poco a poco para estar siempre en contacto en sus diversos equipos de trabajo. Los de localidades aparte, los de edificios aparte e incluso los de cubículos aparte. Pero al igual que el Yahoo Messenger eran utilizados por personas para hablar con personas. (Esto de personas que hablan con personas por más obvio que parezca es la base de algo llamado Manifiesto del Tren de las Pistas o Clue Train Manifest que tiene ciertas repercusiones a lo ancho y largo de Internet y del concepto de la Web 2.0, de las que espero hablar próximamente).

En alguna parte escribí que todos estos asuntos de chats, tanto públicos como privados, de querer conocer personas a través de la tecnología pueden tener su origen en los radios de Banda Ciudadana o CBs. Después mucha gente (norteamericana, claro) fue parte de Compuserve. Se crearon foros públicos para conversar y salieron incluso por esos días los Internet Relay Chats, o IRCs (esta no es una relación fiel de los hechos, para eso busquen en la Wikipedia, ésta es, recuerden, mi relación personal de esos hechos).

Que la inmensa mayoría de la gente los usase con fines ultimadamente emocionales, afectivos y hasta sexuales, en mayor o menor medida habla de la inmensa soledad, desesperación y angustia de la gente. Pero esos son otros temas.

La gente busca a la gente. Para satisfacer sus propios gustos particulares. Para completar sus propias necesidades. Para la búsqueda de sus propios gratificantes instantáneos. No por nada los llaman Instant Messengers.

En fin. Saltémonos todo lo demás. Saltémonos nuestra gran experiencia aprendida en los chats, otros creadores de redes sociales, más anárquicos, más de relajo, y que al pasar el tiempo (años en mi caso) siguen en lo mismo, lugares en los que sólo una de cada veinte personas con la que tienes o tendrás contacto la podrás recordar con aprecio. Saltémonos incluso el tema de la adicción que tuvimos por un tiempo (¡Chatohólicos anónimos, uníos!).

Y llegamos a esta época nuestra. De alguna manera la edad pesa. ¿MySpace? ¿Qué es eso? (A MySpace lo denominan un Cyber Spring Break de continuo, busquen en Goggle para los que no conocenque significa esto) ¿Con qué se come? ¿Cómo accesarlo? ¿Para qué me sirve? ¿Qué se gana? ¿Amistades? ¿Amigas? Pero, ¿ya han visto la edad promedio de quién accesa MySpace? Debe de andar por los 22 años o algo así (y hasta menos). Y para las chicas de esa edad y anexas los de (todavía) 44 ya les somos invisibles. Transparentes. Unidimensionales. Fantasmas. Espíritus en pena. Pos que pena, ¿no? (Y si piensan que uno se mete a este tipo de cosas para conversar con chicos, olvídenlo, soy hetero-plus y feliz y muy contento de ello)


A mí, que me encanta promocionar mis libros y este blog y demás, no me meto, y no lo hago por la sencilla razón de que no he captado su alcance. Bueno, la verdad la verdad la verdad, MySpace tampoco me ha interesado mucho. (Políticos lo hacen, bandas de rock lo hacen, están ahí presentes, algún día también lo haré supongo, depende).

Y MySpace según esto fue adquirido por Rupert Murdoch, de News, Corp., el dueño de Fox y de los Simpsons, a medio billón de dólares. Por algo lo compró, ¿no? Es de esas compras que fueron celebradas por quienes conocen la reputación de este viejo zorro de las comunicaciones (se le ha valorado hasta en 10,000 millones de dlls, eso dicen los que saben). Podría recordar la ocasión en que Hotmail fue comprado por Microsoft hace como diez años, por algo así como cuatrocientos millones de dólares. Y es donde uno se pone a pensar, bueno, ¿pero cuál es el modelo de negocio a través del cuál estos tipos van a sacar provecho de que algo es inherentemente gratis? ¿Pura publicidad? En aquél tiempo Hotmail tendría 60 millones de usuarios. Ahora ha de andar en los 200 millones, ya ni sé (el dato era fidedigno el año pasado). Pero son cifras ya inimaginables, la verdad.

Sí, claro a través de la publicidad que le pongan por ahí. Pero yo no me meto a esos anuncios ni por lástima. ¿A poco ustedes sí lo hacen?

Pero todo cambia.

Y Rupert Murdoch acababa de ser felicitado por alguien porque sabía que se seguían metiendo muchísimo a MySpace dejando a un lado la lectura de periódicos, en cierto lapso de tiempo de este mismo año. Le respondió con cierta frialdad: “Usted se equivoca, bueno fuera que esos cientos de miles a los que se refiere se estuvieran metiendo a MySpace, pero no, se están metiendo más bien a Facebook”.

Rupert Murdoch, de 76 años, sabe de lo que habla, ¿de acuerdo?

Y a los dueños de Facebook les acaban de ofrecer, Yahoo, mil millones de dólares por Facebook. Y se negaron. Los dejaron con un palmo de narices.

Algo han de saber estos tipos supongo, de veintitantos años, ellos también.

Continuamos la próxima con los temas de Facebook y de la situación dinámica, o más que eso, vertiginosa, al respecto de como las cosas cambian en estos asuntos de redes sociales globales-universales-personales de la noche a la mañana, caramba. Por decir, hace un año y un mes apenas se hablaba del exitazo de MySpace precisamente, porque los analistas la colocaban como el ejemplo de “la máquina que, impulsada por el proceso de boca en boca de la Red, será la Piedra Filosofal de los nuevos medios de comunicación”.

Y sólo recordarle a mis queridos lectores que la Piedra Filosofal era (o es, sólo que nadie la ha encontrado) aquella que convertía lo que se quisiera en oro. No poca cosa.

Y será el sereno, pero a estas alturas del partido, para MySpace esto ya no lo es tanto. Pregúntenle a Facebook.

Continuaremos.

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