viernes, octubre 12, 2007

Rozando al cielo, a través de una escalera / Led Zeppelin se reúne de nuevo.

Cuando tenía 19 años y trabajaba en Cigarrera La Moderna, Adrián, de 21, me decía que ese rollo del rock que escuchaba por entonces se iba a acabar pronto y del cual fanatizaba mucho. Que en dos años más ya le bajaría a mi acelere y que gradualmente iría escuchando música más pop. Eso fue en 1981.

Han pasado 26 años y sigo igual y hasta peor. Digo, ya tengo hijos y todo, y trabajo en un ambiente formal de trabajo y demás, pero ustedes saben de que hablo.

Bueno, es un decir. Yo aseguro que estamos para defender la causa de todos mientras sea en pos de la buena voluntad de la decisión libre y soberana que debemos contar y que todos debemos tener.

O sea, por más que otras músicas no me agraden ni tantito, no obsta para que no apoye el derecho de cada quien a escucharlas. ¿Qué le vamos a hacer?

Pero a mi me gusta el rock (suena a canción vieja de Menudo, ¿no? Como decir “Sí, ya lo sé, es sólo Rock and Roll, pero me gusta) Y es interesante que en un mismo artículo aparezcan esos dos nombres de grupos, ambos de relativo impacto, supongo, unos más que otros, sobre todo en la mente de sus respectivos fanáticos.

¿Cuándo escuché a Led Zeppelin la primera vez? No tengo la menor idea. Ni con quién. La primera vez que vi The Song Remains the Same fue en el desaparecido Cine Alameda, frente a la idem allá en Monterrey, pudo ser finales de 1978 o principios de 1979. Fue lo más cercano a ir a un concierto real. Todo mundo gritando en el cine, todo mundo diciendo estupideces y todo mundo riéndose. Era buena vibra. Nosotros, chavos todavía prepos, vimos a tipos salidos de proverbiales hoyos fonqui, pidiéndonos el oropel de los cigarros. No cigarros, sólo el oropel. Presurosos, se lo dimos. Nunca he estado en un cine con tanto humo por dentro. Alguien grita de pronto: “¡Chingue a su madre el que no ladre!” Todos ladramos de inmediato. Buena vibra.

La película comenzaba con un asunto raro, escenas de campiña inglesa. Carros antiguos. Arroyos primaverales corriendo con tranquilidad. Tipos sin cara jugando juegos raros. Y cada uno de Zeppelin, Plant, Page, Bonham y Jones, les avisaban, hay un concierto mañana.

Las palomas volando. Los flashes aislados. Y la canción potentísima, de Rock and Roll con su lonely lonely lonely, que un amigo por mucho tiempo pensó que esa canción se llamaba así “Lonely”.

Recuerdo haber ido a ver la misma película de The Song Remains the Same, por segunda ocasión al Cinema del Valle (al que asistimos sólo nosotros cuatro amigos y una pareja de viejitos orgullosos que definitivamente pienso todavía que se equivocaron y que no quisieron admitirlo) el día que el candidato a gobernador por el estado ilustre de Nuevo León, Don Alfonso Martínez Domínguez, llegó a la ciudad de Monterrey a reconocerla (había estado muchos años de su vida fuera) para posteriormente gobernar desde ahí, vieja costumbre de nuestro país con los designados candidatos del partido dominante de por entonces.

Corría el año de 1979.

No había camiones que tomar porque todo el transporte fue utilizado para llevar personas muy amablemente a recibirlo en su glorioso regreso y hacerle valla al prócer.

Y del Cinema del Valle (fallecido también) a mi casa había un largo lago largo camino. Camino que todo el tiempo estuvo lonely lonely lonely. Rock and Roll.


En alguna parte escuché por primera vez Stairway to Heaven, la sobrenaturalmente exquisita Escalera al Cielo. Debió transportarme al mismo lugar donde me sigue transportando cada que la escucho. Fue en radio, por supuesto, proveniente de una de las intrépidas estaciones de radio que había por entonces en Monterrey, la XERG.

No hablaré más de la canción. Eso lo haré cuando haga el ensayo dedicado para tal efecto, que espero sea pronto.

Muy posiblemente muchos de los que leen estas notas no tienen la edad para conocer el alcance de Led Zeppelin como grupo de rock and roll. Muchos tampoco alcanzan a entender (o quizá no les interese de plano) lo que significa escuchar una pieza como Dazed and Confused, ese extendido track que viene en el Led Zeppelin The BBC Sessions y que estoy escuchando en este instante.

En alguna parte uno se transfigura en desear explorar esos sonidos de distorsión y gritos acompañados con una batería que para nada guarda los tiempos que otras músicas podrían tener como signatura común y que sirven de punto de referencia familiar al cual mirar y al cual atenerse.

El rock, como la pornografía o la ciencia ficción sólo se reconoce cuando estás ahí y cuando la percibes. Es muy complejo y arriesgado expresar sólo una endeble definición que siempre estará a la búsqueda de las palabras correctas.

Led Zeppelin tal vez no fue el mejor grupo de rock and roll, de hecho es reconocido de facto que varios grupos le pueden pelear el título. Pero no muchos. O incluso en cuanto al adjetivo “pesado” que acompaña a la palabra rock, existen varios grupos que pueden también merecer ese nombre en el transcurso de los últimos 40 años. Pero no muchos, tampoco.

Pero además de la música Led Zeppelin también fue la banda. Como siempre en estos casos no es sencillo afirmar que juntas a cuatro personas y de ahí resulta una banda funcional, plena y lista para producir música.

La magia del rock, como de muchas expresiones colectivas es encontrar cuatro personas con un solo objetivo, ser una agrupación y que cada uno de los integrantes contribuya con su personalidad especial en algo indefinido o definido que tal vez sólo pudiese existir de manera temporal pero que en este caso específico y a través de un ademán mágico del universo dieron lo mejor de sí durante en este caso esos doce años fabulosos en que ellos, Led Zeppelin fueron la banda de rock más pesado del mundo.

Cualquier cosa que eso pudiese significar.

Led Zeppelin se reúne por primera vez de manera específica para un concierto desde 1980, en Inglaterra este 26 de Noviembre.

Esperemos que los que vayan a presenciar ese hecho, se maravillen como lo que yo y muchos más lo harían de estar ahí.

Rozando al cielo, a través de una escalera.

1 comentario:

Chivi dijo...

Genial tu escrito. La primera vez que escuché a Led Zeppelin fué con la de Blak Dog y pensé que cantaba una mujer y cuando vi The Song Remains The Same, lo hice porque la renté en un Videocentro. Me impactó tanto que agarré la video de mis hermanos, hice un puente y lo copié de VHS a VHS, para poder verla todos los días. Jejejeje...

Que suerte de haberla visto en un cine!! Ojalá la vuelvan a pasar!!

:D