sábado, agosto 31, 2013

EL TEMA DE LOS LIBROS DE TEXTO DE LA PATRIA

R Y F 06.08.13 

Hoy soy social. Hoy soy consciencia.

Nada que ver, pero sé que sólo los extranjeros no tienen mucha idea de lo que hablo aquí. 

Resulta que el tema de los libros de la patria y ese rollo cumplen 50 años. De hecho muchas cosas en esta época cumplen 50 años, ya las trataremos a su debido tiempo, como que nada más aparecí yo y se abrió el tapón del progreso en este siglo, ¡oh, prodigiosa década de los 60's! Pero más sobre esto en otra breve entrada por ahí.

Es el caso que los famosos libros a una parte de nuestra generación los aburrió, los pintaron, repintaron, los garabatearon, pusieron bigotes, etcétera, para otra parte de otras generaciones les fascinó, los veneraron, los extrañaron, unas más vieron símbolos, otros, molestias, otros, temas interesantes por aprender.

Los de mi generación vimos la imagen de la patria idealizada, la de Camarena en su portada, el maíz, el águila, serpiente and co. y vimos más cosas, vimos puertas a entradas además de puentes al conocimiento, o eso creímos.

Lo que no sabíamos era que estábamos en medio de un gran experimento de indoctrinación social en la que se intentaba hacer mella en las mentes de los niños y posteriores jóvenes en temas de obediencia a los mayores sutilmente metidos dentro de sus páginas: así a través de sus páginas en los temas de historia se hacían vivos los asuntos en los que los héroes que nos dieron patria se recreaban y reinventaban cual carrera de líder político moderno, así nacieron a nuestros ojos los Niños Héroes, lo de Benito Juárez pastorcito, lo de Madero, venerable guía, además de todas las tropelías de tanto guerrillero que hubo en la Revolución Mexicana.

Por el lado de Lengua Nacional, el conjunto de poemas y prosa que enalteciera a la patria, a sus cerros, a sus montañas, cielos, sembradíos y no que estuviera mal, pero sí, aún recuerdo como de cierta manera como todo estaba coordinado. Y el petróleo es nuestro.

En el lado de Civismo igual, obediencia, absoluta y total. Sï, el tema de que había un trato amable y de respeto de nuestras generaciones en contraste con las actuales, habría que discutirlo, algo hay, pero no sé hasta qué medida.

Todo fue un parte de algo, una estrategia por ahí que, como dije, trataba de incidir en nuestras mentes tiernas e inocentes.

Esto respondía a que antes sí era posible unir a la gente a través de un solo tema y que gracias a los pocos canales disponibles se mantenían el pensamiento al parecer unido. 

De esa manera un pueblo se espera controlar hacia el futuro, indoctrinando a los hijos, y bueno, lo irónico, chistoso o hasta malo es que todo eso de libros de texto nacional quedó atrás: ahora se indoctrinan con el consumismo, con lo aspiracional, y con la misma tecnología que de cierta manera creíamos que nos podía liberar.

Lo que nunca sospechamos era que en lugar de doctrinas sociales de obediencia caeríamos en los patrones de conducta previstos o sugeridos, en la obsolescencia planeada con modelos nuevos de aparatos cada 6 meses, en la dominación de los grandes consorcios de la cultura en forma de libros, música, películas, deporte y si nos dejamos, el mismo Internet en donde ya hay voces que piden que se controle la voz de la gente, espiándola, pidiendo por ejemplo informes de twitteros, ¿o creen que Twitter es gratis o Google o Facebook...? ¿o no han oído hablar de los grandes switches de apagado centrales de Internet como el que sucedió en Egipto hace dos años? ¿o el de Venezuela con motivo de las elecciones pasadas?

Todo es cuestión de agendas secretas y de para donde sople el viento.

Y sí, creo que hay un camino, sí, creo que hay maneras de salir adelante, sí, creo  en las comunidades, sí, creo en que hay maneras en que esto pueda resultar, sí, confío en lo alternativo, sí, contradiciendome al parecer, también confío en lo establecido, sí, confío en que desarrollaremos mejores formas de monitoreo para los así llamados gobierno y para la así llamada sociedad y para lo así llamado mercado.

Porque sé que existe ese deseo de alguna parte pequeña de la sociedad que prefiere mantener el pensamiento de su gente en contra de diversiones que lo dominen, que lo sometan, que lo indoctrinen. 

Resistir donde antes fueron los hiperdominantes libros de texto, ahora son los medios de comunicación, los consorcios, las grandes compañías, el ansia de consumir, el ansia de ser parte de algo, de lo que sea.

Algún día eso cambiará, poco a poco. Lo cambiaremos. Espero.

Mientras tanto esta columna-nota se puso social, se llenó de consciencia, y pensó en aquellos que sufren los calores terribles que nos azotan, algunos aquí en Monterrey, otros en las costas, mares, arenas, playas, penínsulas, golfos, islas, sierras, cielos.

Para ellos un café, un capuccino, una coca light, una pepsi light y su te helado. Que les sepa.

Feliz martes totalmente... aspiracional :D

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