viernes, noviembre 08, 2013

Sobre un punto básico del libro de Gabriel Zaid: Dinero para la Cultura



Este video habla de cuatro cosas:


Una, sobre que ya volví a hacer videos, ya le encontré la onda a una camarita y a un paquetito de edición y al famoso flux de trabajo de tal modo que se puedan hacer muchos sin problema, y nos concentremos en el contenido y el fondo más que en la forma.

El tema que la música está al mismo nivel de la voz se resolverá en el que sigue.

Dos, Que el libro de Gabriel Zaid, Dinero para la Cultura, está genial. Todos los que se dediquen al arte, vale la pena que le dediquen un espacio, que lo lean, asimilen, critiquen, respondan,  tanto aquellos que la producen , como los que la consumen, todos somos parte de lo mismo.

Tres, lo de la página que leí es básico para entender lo que ocurre a nuestro alrededor. La falta de cultura es impresionante en este país, las carretadas de personas que mal acaban su carrera, sin saber leer y resumir un libro o entender las noticias, además de los libros que no haya sido encargados en algún curso obligado de escuela.

No sabemos si quienes están en el Poder y que llegaron a él en base a muchas cosas que no son necesariamente intelecto (puede ser una combinación de fuerza de voluntad, oportunidad, información privilegiada, suerte, etc), están calificados para llevar a cabo acciones en las que este intelecto tenga un papel primordial, llámense reformas, llámense grandes decisiones.

Así como dicen lo contrario, no todo es carácter, fuerza de voluntad y empuje, también hace falta entendimiento de cómo funciona el mundo, causas, efectos, circunstancias  contextos, efectos colaterales, derivativos y demás.  

Hace mucho que dejamos de ser tribus. 

El mundo es mucho más complejo de cuando decían que sólo hacían falta caciques con fuerza.


Cuatro, ya se me olvidó de momento, al rato me acuerdo y lo agrego...





Por cierto, esto es lo que aparece en la contraportada del libro:

Hay cinco fuentes de financiamiento para la cultura: el sacrificio personal, la familia, los mecenas, el Estado y el mercado. Todas tienen consecuencias felices o lamentables, que el autor señala en general y en numerosos casos concretos, de manera crítica y también proponiendo soluciones. 


Lo mejor es que todas convivan en la animación y dispersión de imprentas, librerías, editoriales, revistas, cafés, tertulias, salones, academias; teatros, grupos de músicos, cantantes y danzantes; galerías, talleres de arquitectos, pintores, escultores y orfebres; microempresas de discos, radio, cine y televisión; páginas web. 



Las influencias dominantes del siglo XX (Marx, Freud, Einstein, Picasso, Stravinsky, Chaplin, Le Corbusier) nacieron de la libertad creadora de personas que trabajaban por su cuenta (en su casa, su consultorio, su estudio, su taller). Influyeron por la importancia de su obra, no por su posición como profesores, investigadores, clérigos, funcionarios o ejecutivos. La cultura libre (anárquica, fragmentada, diversa y dispersa) no parece una institución, pero lo es. Desde el Renacimiento, su animación ha sido el centro sin centro de la cultura moderna. Merece público, aplausos y dinero.


Vale muchísimo la pena.


Pasen un excelente día!






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