jueves, noviembre 21, 2013

Los cambios deslizantes fuera de toda percepción...





Me consta que la gente no pone atención a muchas cosas. Hay un umbral de percepción que es muy variable. 

Casi nadie se dio cuenta cuando hace dos tres años el periódico El Norte, y el Reforma, supongo, en su ancho se hizo más corto una pulgada. ¿Cómo se da cuenta uno de eso? Al abrirlo, el anterior se extendía con los dos brazos hasta una amplia apertura, ese día lo abrí y sentí que me faltaba abrir un poco más los brazos. 

Así me di cuenta que el periódico iba a ahorrar en papel. Una pulgada de papel por esa longitud de sus rollos por cada día que usa multiplicado por cada día por años es una fortuna. 

Y nadie pilló por o extrañó esa pulgada. La información sigue fluyendo.

Así pasó con los "monitos", perdón por recordar, pero antes, muy antes en los 70's eran dos páginas, ¡dos páginas de puros monitos, maravillas todos! Luego fue una página, luego media, luego en las páginas de los clasificados uno que otro. Nadie pilló o extrañó esa falta. Se convierten en recuerdos. Ellos saben cómo hacer el cambio tenue pero constante e implacable.

Los cambios que se presentan ante nosotros, de los que nos damos cuenta, de los que no.

La necesidad de estar al pendiente, porque hay cambios positivos, otros indiferentes, otros no.

Hace años la gente se sorprendía que habían capturados a una familia de narcos en alguna casa de colonias privilegiadas de la ciudad, se asustaban, ¿cómo fue posible?




Pronto se hizo vox populi, había narcos aquí y allá. ¿Cómo ocurrió? Infestados en muchas partes. Fue poco a poquito. Nadie lo percibió, nadie quiso ver. Ya cuando te diste cuenta, estaban en todas partes.

La tecnología viene y cambia, y nos damos cuenta lentamente. Vemos los ejemplos  tempraneros de uso de nuevas tecnologías alrededor y hacemos lo mismo al tiempo. Algunos nos ven y hacen lo mismo. Al final todos esperamos a los nuevos tempraneros.

Pronto nadie recuerda como era antes. Se sorprende uno de lo plácido que era antes todo.

El cambio que es el que nunca cambia, los que cambiamos somos nosotros y nuestros alrededores. El problema es el cambio tenue. Hay ejemplos en todas partes, por donde vives, por dónde trabajas, con quién trabajas, cómo trabajas. el cambio tenue pero constante e implacable.

En lo que te informas, el cómo te informas, lo que haces cuando te informas. Lo que sucede cuando volteas a otras partes, lo que se aprovechan de que no pones atención y todo cambia.

Sí, muchas veces no sirve nada darte cuenta, pero en algunos casos, percibir el cambio ayuda a predecir el que viene. O a prevenirlo en su caso. 



El cambio tenue pero constante e implacable.

Mientras no nos rebase, todo está bien. Mucho qué pensar y qué decir. Oh, sí.

Pasen lindo día.

Todas las bebidas, todas están permitidas, excepto las que no.

No hay comentarios.: