jueves, diciembre 26, 2013

50 AÑOS DE LA REPETICION-REPLAY... y el mundo ya no fue tal cual era...



Ahora sí, lo prometido es deuda.

La repetición en el video, cosa tan trivial, acción tan común, que no se percibe que hubo una época en la que se tenía que avisar a la gente que se estaba repitiendo lo que estaban viendo.

Vamonos por partes.


A mí me tocó ver el Mundial México 70 (sí, ya sé, no lo aparento ;) ) que a partir de aquél mes de Mayo ocurrió en varias ciudades de México: Toluca, León, Guadalajara, México y no recuerdo quien más, sí, Monterrey no fue sede del Mundial. En aquél tiempo eran 16 equipos, no 32 como ahora, en fin.







No recuerdo bien que partido vi el primero, pero pudo ser Rumania-Israel (¿habrán estado en el mismo grupo?), pero fue un partido así, de esa relevancia tan universal que... bueno, dos cosas: fue mi segunda o tercera exposición ¡a una  televisión a color!

Cuando tu mundo es blanco y negro, ver las imagenes por esa pantallita a color,  TAL Y COMO ERA EN EL MUNDO REAL, te otorgaba una percepción extra de la realidad, te convencías que lo que estás viendo era una real ventana a la redundante vida real.

La otra impresión fue que cuando se metía un gol o algo así, la televisión VOLVÍA A MOSTRAR LA JUGADA, pero con una advertencia de REPETICION-REPLAY, así, en español y en inglés.

Una vez más, era un cambio radical, la gente podía pensar que El Halcón Peña (sí han escuchado de él, ¿verdad? El Halcón Peña. ¿No?, um), ¿había tirado otro penalty? ¿a qué horas se marcó? No, no era otro penalty, era la REPETICIÓN-REPLAY de la jugada de segundos antes. Tristemente no era otro gol.



Bueno, ese rollo que tiene 43 años en México, cumplió 50 años en USA en el Thanksgiving de 1963, en un juego de la Army-Navy (salió Roger Staubach por cierto).

El viernes dije que esto tiene que ver con la percepción de la realidad y de lo que vemos en una pantalla.

Hay que pensar sobre qué es lo que vemos por ahí, qué es lo que percibimos. Algo decía Marshall McLuhan al respecto de la televisión, de si era un medo frío o caliente (que era un poco contraintuitivo de entender), pero que de algún modo es una extensión de nuestros ojos.

La metáfora es que la cámara se convierte en nuestros ojos, donde esté.

Y la parte técnica y conceptual queda clara. 

Lo que no ha quedado claro es lo sencillo que, cómo los magos hacen de continuo, engañando los ojos, tal y como la cámara nos ha engañado, nos engaña o nos engañará.

La verdad es tan complicada de asir, de asimilar, de obtener, de reflexionar, cuantimás de capturar en la pantalla.

Ya hablaremos más de esto, si es que les agradan estos temas.

Si no, denle REPETICION-REPLAY a alguna otra por ahí de las mías, claro.

Un gusto verlos, en lunes.

Cuídense, a veces no alcanzo a verlos a todos juntos.

Los/las quiero.

Todas las bebidas a discreción, que no los vean.



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