jueves, diciembre 12, 2013

De Fascinomas, del Doctor House y de ti y de mi...




Siguiendo el comentario de las esporas del infierno y recordando lo bizarro de  los encuentros del Doctor House con los constantes enemigos del hombre alrededor va lo siguiente:

Uno es el del problema, uno es el que se sugestiona en ocasiones, ha de ser esto relacionado tal vez con un índice de sugestionabilidad que es el que puede mostrar en un sólo número que tan proclive eres a creerte cosas con lo que lees, con lo que oyes, con lo que dicen, con lo que ves en TV.

Por así decir recuerdo cada cosa del Doctor House que era un encuentro de su mente contra las de sus tres asistentes, que si era corazón, que si era pleura, que si era un síndrome de no sé qué. Era un programa que de alguna manera celebraba la inteligencia y sagacidad de House contra todas las instancias, en otras palabras, era la superioridad del inteligente rebelde contra el sistema, se oponía a lo establecido, a lo tradicional, a lo común.

Pero de ahí recuerdo en ocasiones dos temas: el de que en esa revista Discover de los ochentas, que no tiene mucho que ver con el canal Discovery (que en ocasiones ya ha ido como que decayendo en cuanto a sensación de veracidad por culpa de los malditos ratings), bueno, les decía que en cuanto a esos artículos de Signos Vitales, los que tenían que ver con la parte médica de la vida, que en ocasiones cuando a los internistas les ponían un conjunto de síntomas para diagnosticar, ellos tendían a irse por lo complicado, por la enfermedad rara, es como si se dijera: se oye un relincho a lo lejos, se escuchan sonidos como de cascos golpeando al piso a toda velocidad, y alguno de los internistas dirá convencido: "¡Cebras!".

A ese tipo de respuestas en que te vas por lo exótico del cual al parecer padecen un buen de estos internistas, se les llama, "fascinomas".

El fascinoma es exótico, ya dije, atractivo, interesante, notable, recordable. Y eso es lo que nos pasa en ocasiones, nos vamos por lo raro, nos vamos por lo notable, nos vamos por lo que nos hace la vida más interesante.

Decir "¡Caballos!" no tiene chiste, decir "¡Cebras!" hace toda la diferencia. 

Cuando vas avanzando en la vida descubres también algo que empieza a cumplir la   relación 80-20, la que implica que el 80% de lo que nos sucede, es repetición de un 20% de lo posible, es decir, lo normal es más normal a la hora de examinar las múltiples exigencias de la vida. 

(Ejemplo, usamos en el día con día, sólo un 20% de las palabras que conocemos, el 80% de las veces, y de hecho tengo un blog por ahí que lo expresa mejor: 
 http://technotitlan.blogspot.mx/2007/07/del-ritmo-secreto-de-las-cosas.html , por cierto, salió en El Norte allá en julio de 1993!!! )

Así es la cosa de los fascinomas, aplica a ovnis, a fantasmas, a lo sobrenatural, a la magia, a la brujería, a la suerte, y a un gran etcétera...

Ya veremos después.

Son cambios de clima, hoy hará hasta 32 grados en esta ciudad de Monterrey, pero el sábado que viene, pues...

Tómense sus bebidas con discreción y moderación, no digan que no se les cuida desde acá.

Cuidado con las cebras por ahí... 

Acepto, a veces, sólo a veces, sí hay cebras por ahí...

Lindo día...

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