jueves, diciembre 26, 2013

Mantras y Beatles y... And I Love Her...

Sé que lo que pondré no tiene mucho que ver con navidad, pero hay cosas que uno hace que son atemporales, y hoy hablaré de los mantras desde mi punto de vista, pero no de "esos" mantras, sino... de otro tipo.

Los mantras son, según mamáwiki: 

"...recursos para proteger a nuestra mente contra los ciclos improductivos de pensamiento y acción. Aparte de sus aspectos vibracionales benéficos, los mantras sirven para enfocar y sosegar la mente. Al concentrarse en la repetición del sonido, todos los demás pensamientos se desvanecen poco a poco hasta que la mente queda clara y tranquila. Los mantras pertenecen pues al domino de lo sagrado, constituyen el lenguaje divino, y su eficacia es perfecta, "siempre y cuando sean pronunciados correctamente.

"El término mantra proviene de man- (‘mente’) y el sufijo instrumental -tra. Se utiliza ante todo para designar las fórmulas en verso y en prosa que se pronuncian durante las ceremonias litúrgicas; esto no debe sorprendernos si consideramos que precisamente es en los rituales donde los gestos, palabras y pensamientos adquieren su máxima eficacia."

Basta de wiki.

Hace poco en mi nuevo y formidable reproductor de MP3 marca SONY puse "...And I love her" de Beatles.

Esta es la letra,hipersencilla sin más pretenciones, hecha con la intensidad de dos jóvenes en sus 20 años, pensando en quién sabe quién:


I give her all my love
That's all I do
And if you saw my love
You'd love her too
I love her

She gives me everything
And tenderly
The kiss my lover brings
She brings to me
And I love her

A love like ours
Could never die
As long as I
Have you near me

Bright are the stars that shine
Dark is the sky
I know this love of mine
Will never die
And I love her

Bright are the stars that shine
Dark is the sky
I know this love of mine
Will never die
And I love her...

Y pues confieso, y tan sólo recordar que este espacio es mitad confesión, mitad exhibición, mitad puesta en escena, mitad práctica, que esa canción desde mi no sé qué tierna edad antes de diez años, me marcó.

No hay respuesta, pero he aquí que tiene que ver "...And I love Her" con el mantra, según yo:

Pocas canciones aguantan que las escuches más de dos o tres veces seguidas. ¿para qué alguien desearía hacer esto?

Tal vez por el placer auditivo que otorga escucharlas, por tratar de entender el intrincado arreglo musical, para gozar y gozar de esos sonidos, que a mí al menos, me elevan el espíritu. Para aislarse del entorno o sencillamente para... conectar.

Quizá Stairway to Heaven de Zeppelin, quizá Hotel California de Eagles, quizá Eleanor Rigby también de los Beatles...y quizá And I Love Her.

¿Porqué ocurrió así?

Ni idea, pero he aquí, que cada tanto, escuchar la guitarra española de George Harrison y los bongos de Ringo, no me son suficientes.

2 minutos con 38 segundos no bastan, verla en la película de A Hard Day's Night es un regalo más de esa espléndida película, que veo cada tanto tiempo para también gozar de ese clásico menor del cine.



(Además que la dirección de Richard Lester, de ese segmento en particular, es virtuosa, y que lo malo, entre comillas, es que hay varios segmentos de la película que lo son y que estoy seguro que por eso se "pierde" entre los demás.)

Ya, para terminar, canción romántica como pocas, de entrega total, nula lógica, que te lleva a dominios desconocidos, insondables, donde no hay explicación que valga. Donde la locura del amor existe, donde no hay mañana, donde se juran eternidades, donde las almas se reúnen, donde los fuegos y las pasiones se avivan, sensorialmente, te van llevando hacia todo esa región recóndita, privada, muchas veces inalcanzable del imperio de los sentidos...

Así que hace poco la escuche no menos de 20 veces, con la guitarra de Harrison entrando con esos acordes simples y sencillos, con la voz de Paul, acompañamientos de Lennon y de Starr, y con un final más rápido... para volver a escuchar el comienzo, así es, la escuché 20 veces o más...

Fue tratar de entender con este mantra moderno el Nirvana, el cielo meditable, y si lo hacen con oraciones religiosas de diferente índole, con comerciales, con sonsonetes en el radio, así que la repetición de esta canción, y tómenlo con una pizca de sal como mi excentricidad, fue maravillosa.

Nunca he probado drogas o cigarro o tomado alcohol (así es), pero la música y está música, me lleva a alturas donde existe esa gracia, de querer asir la belleza aural, letra y música, insisto, en su equivalente, como decía aquél comercial sobre sonido, no recuerdo si de cassetes o de equipos, a su equivalente, repito, de un eargasm.

Oh sí.

Muy navideño,no tanto. Pero los pequeños placeres están al alcance de muchos, si tan sólo pudiéramos mirarlos, y escucharlos y sentirlos...

Buen lunes, falta un día para navidad y y y y la vida sigue.

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