miércoles, enero 15, 2014

Felicidad, ese obscuro objeto inasible... como Las Mariposas...


El tema de la felicidad da para mucho. 

Unos lo ven de manera concreta: 

Es el sentir de la satisfacción general sobre el ambiente y entorno de lo que es tu vida. Es un sentir. Sen-tir. Sen-sa-ción. Sensación que llega a través de tus sen-ti-dos. 

Y que de alguna forma misteriosa esa sensación la acomodas o la pones en perspectiva en eso del momento en qué vives y los momentos anteriores y los com-pa-ras.

Aún así, la felicidad mucha gente la desea en los cumpleaños y en las fiestas de navidad y en los años nuevos y anexas.

Pero la felicidad en sí es difícil de definir o difícil de medir. 

¿Qué tan feliz eres?  ¿Qué tan feliz fuiste? ¿Qué tan feliz serás? O (de las peores): ¿qué tan feliz serías si tan solo se pudiera cambiar...?

Lo curioso es que los países más desarrollados del mundo, en una medición mundial, son de los menos felices, ¿por qué? O que los latinos, México incluido, son de los más felices, ¿porqué?

¿Será que el tema de la felicidad se entiende mal?

¿Será que tiene que ver con lo de que no es más rico el que tiene más sino el que necesita menos? 

¿Y que un pueblo como el nuestro, insisto, como en promedio no tiene mucho, ni nunca lo ha tenido, ya se aclimató a ese hecho y vive al día con la idea de la espera de los momentos brillantes?

Es sabido de lo que la familia mexicana de ciertas zonas o áreas llega a hacer para poder lograr la fiesta de la hija de 15 años para que esta sea decorosa, digna de ser recordada, literalmente. 

Como si se tuviera plena consciencia del tema del recuerdo a futuro en el sentido de "toda la vida". 

O hacer eco a la frase sumamente existencial de "¡lo bailado, ¿quién te lo quita?"

Cliché o no, pero existen los casos. 

La felicidad es un entorno que trata, siento, de medir utilizando métodos de cálculo de satisfacción sean estos como sean, completos, amplios, dedicados, pero que son difíciles de homologar en cada cultura, siendo todos en el planeta como somos tan distintos en lo particular y aún tan universales en lo general.

El tema de los satisfactores generales de tu ambiente van por ejemplo, el que todo se te da debido a las leyes del país en el que vives, o no se te da, debido a la ineptitud, indiferencia, negligencia o desinterés de tus gobernantes aún teniendo esas leyes.

Esto se nota por decir en los que viven entre esas dos mediciones, y no podemos negar que o vives estilo Reynosa o Tijuana y a pocos metros o kilómetros hay gente que vive estilo McAllen o San Diego. 

Yo he estado entre Mexicali y Calexico antes que existiese la barda-muro-pared, bueno, había una cerca de esas de malla de alambre y de un lado había tierrita y polvo y basura, y del otro lado había pastito bien regado, todo verde cual wallpaper de Windows XP. 

Adivinen cuál lado era qué país.

Ahora, una medición valoraría el Ingreso Per Capita tres o cuatro veces mayor de aquél lado que de este y la pregunta final sería si el bienestar económico suponemos que te da un bienestar emocional ¿porqué allá no son tres o cuatro veces más felices que nosotros?, y lo peor, ¿porqué nosotros lo somos más?

Recuerdo el dicho japonés (sospechosamente derivado del de Thoreau, de arribita): "La felicidad es como aquella mariposa que está posada en tu hombro, y que cuando la ves y te das cuenta de ella, vuela...".

Le seguimos mañana.

Cuídense, ya es mediodía, y sí, es tarde, y es 13 y sigue enero y el año ya es legal.

Cafecito o tecito y la tarde se dispone a discurrir, lentamente, como miel cayendo sobre pan tostado rico y delicioso...

1 comentario:

Alma Delia dijo...

La felicidad son momentos de alegría que vivimos día a día, a veces nos pasamos la vida esperando ser felices y no nos damos cuenta que la felicidad pasa en todos esos bellos momentos que vivimos en nuestros logros, con nuestros amigos y familiares, con esas personas especiales que nos llenan el corazon de alegría. Hay que estar atentoa y diafrutar cada momento de nuestra vida....