viernes, febrero 28, 2014

De irregularidades personales


Buenos días, para contarles de mi próxima irregularidad, relativa a que no siempre podré escribir lo que escribo a diario, debido a que ya voy un poco adelantado en la consecución de mi tercera novela, El Último Día de Parafernalia, conforme pase el tiempo platicaré detalles.

Tengo diez años de no escribir novela, así que hay detalles interesantes acerca de volver a empezar y otros de recordar, y sí, es divertido, y sí, es cansado, y sí, es liberador.

Me propongo cierto límite de palabras al día para irla completando, por lo mismo no hay a veces tiempo o energía para escribir el rollo de la 500 palabras o más de mi medi-cróni-confesi-refle-tación-xión, a la que me he acostumbrado hacer.

O haré caso de un buen amigo que me sugirió volver a escribir piezas de 250 palabras... Pero como le dije, la tentación de ser verborreico es tan grande que, pues, debo contenerme.

Además, bueno, volviendo a lo de la nueva novela escribir es reescribir y esa parte es la difícil. Una cosa es escribir palabras y palabras y palabras, y otra es ordenarlas para que digan lo que queremos decir, cómo lo queremos decir, en la intensidad correcta.

Y si quiero que esta novela esté lista para Octubre, Feria del Libro de Monterrey de 2014, pues, estamos a Febrero 10 y hay que apurarse.

Así las cosas, ya dije, están advertidos.

Aviso:

Mañana daré una segunda sesión de mi curso de Descubre Linkedin, las Redes Sociales y Networking, esta será abierta, invito a quien desee conocer el curso, para que lo sienta, vea y se dé cuenta de la utilidad de Linkedin.

Algo se me olvida, pero no recuerdo que es, quizá no era tan importante.

Bien.

Seguimos con el clima de montaña rusa. Altas lentas y bajas muy rápidas.

No se me descuiden.

Hace rato que no les digo que los quiero.

No es chantaje emocional. Bueno, sí es. 

Lindo día.

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