viernes, febrero 28, 2014

Días Beatle I


En teoría no debieron haber sido famosos.


En teoría no debieron tener tanto éxito.

En teoría no debieron sincronizar con todo el mundo.

En teoría no debieron haber hecho música tan distinta que le gustara a un gran sector de la población.

¿Cómo entender el fenómeno?

Me gusta repetir algo que leí en un artículo de un especial de la revista LIFE de 1995, octubre, cuando estaban a punto de salir las Antologías, los 6 CDs sobre canciones, ensayos, primeras propuestas, versiones alternativas de su música cubriendo toda su vida de cuando fueron grupo.





Era 1963 y antes de que fueran famosos mundialmente, estaban un grupo de parroquianos en un bar, escuchando tranquilamente un grupo de jazz que tocaba al fondo. 

El mejor de los ambientes.

De pronto irrumpieron tres de ellos, se dirigieron a la barra, pidieron unos tragos y los bebieron, se rieron, dijeron cosas que sólo ellos entendieron, al fin, 15 minutos después, se fueron, en un instante todo había pasado.

Un testigo de esa visita recuerda dos cosas: 

Una, que cuando los tres tipos se fueron, parecía que se habían llevado todo el aire fresco del lugar. 

Dos, que alguien en la barra, un periodista, se preguntaba en voz alta: "¿porqué ellos?, ¿porqué?".

No hubo respuesta. Nadie la tiene, nadie la tendrá.

Tremendamente comunes, tremendamente frescos, tremendamente ellos.

Sería la única confluencia del momento, de la época, del lugar.

Inglaterra, 1964, final de épocas terribles, ya todo era abierto a lo que el viento deparara. Pero nadie lo presagió.

Fueron la Tormenta Perfecta.

Este domingo se cumplen 50 años de su aparición en el programa nocturno más famoso de su tiempo. Recordar que sólo había tres canales, sólo había tres opciones. 

Nada más que ver, hacer, el ideal caldo de cultivo para una revolución

Ellos salieron ahí, tocaron varias canciones, extasiaron a su público en vivo y en millones de casa al mismo tiempo y algo especial ocurrió esa noche porque se dice que el hombre moderno empezó en ese instante, que los sesenta se iniciaron en ese momento y que todo todo todo cambió a partir de ahí.

Cuando nunca se imaginaron que llegaría un momento en que se atreverían a pensar que el rock and roll sí podría cambiar al mundo.

Esa noche, los profetas del cambio anunciaron la llegada de su reino.

Y millones los aceptaron, complacientemente.

El mejor viaje de sus vidas. 

Y de las nuestras.

(Ni para qué mencionar su nombre, ya todos los que saben de qué hablo, eso, saben de qué hablo, y los que no, pues que pregunten).

Linda noche!

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