viernes, febrero 28, 2014

La Insoportable Levedad de la Constitución Mexicana



5 de febrero de 2014.


Día de la promulgación de la Constitución Mexicana. 97 años. Es parte de la historia que nos embuten de niños. Que no sabíamos exactamente de qué iba.

No soy conocedor de derecho constitucional, no sé cómo la podemos respetar, o cómo no serle indiferente. No entiendo muchas cosas de como se le pueden haber hecho 557 reformas en 97 años, seis por año, sin hacer gestos de lo ridículo que suena (en comparación, en Estados Unidos, en 230 años de existencia como país sólo se la han hecho 27 enmiendas, una cada nueve años), que eso sí, cubren nuestra vida por debajo de la tierra, por todo lo largo de nuestra vida diaria y hasta por encima.

Para lo único que la queremos todos es por el día de asueto que luego nos lo movieron al lunes anterior por lo cual estamos muy agradecidos con los Herederos de los Constituyentes del 17.

La Constitución nuestra es un remiendo de remiendos, son derechos armados de momentos en donde, como dijo Mauricio Merino hoy en la mañana con Brozo, se llenó de artículos transitorios que se fueron quedando y la cosa esa empezó a crecer, todo para ir resolviendo bomberazos, como se dice en el argot.

A veces pienso que el individuo está tan lejos del interés de este tipo de documentos monumentales y que su justificación es para que lo rijan, que por más que sepamos derechos y garantías que vienen escritas ahí, también sabemos que estas son constantemente pasadas por alto, como consecuencia nadie tiene el menor interés de para qué le podría servir en su día con día. 

Sólo hay que leerla en sus principales artículos. ¿Alguien lo ha hecho fuera del ámbito de un trabajo escolar de primaria o secundaria? Lo dudo.

Es más, ¿dónde la consigues? ¿Para qué la leerías? ¿Quién dice que te sirve para protegerte de los abusos? ¿De quién sí te puede defender en la práctica? ¿Para qué te sirve saber tus derechos en el día a día?

Tal como ayer salió en un comentario la palabra "simulación" puedo concluir que nuestra Constitución es eso, que fuera de lo obvio básico y común, lo demás no es mas que una gran simulación.

Ya veremos en 3 años más, en 2017, toda la locura del Centenario de la Constitución. 

Su justificación, su propuesta de inclusión en los 1001 libros que debes de leer antes de morir, todo lo que tendrá su nombre: los satélites Constitución, los puentes Constitución y con suerte tendremos por ahí hasta una nueva Ciudad Constitución. 

De ese material están hechos los Centenarios.

En fin, faltan tres años. 

Disfrutemos la vida al menos sin amargarnos.

Linda tarde, pues...

Ya mañana cambiaré el tono, lo prometo 

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