miércoles, mayo 07, 2014

El Llanero Morocho


Quino, hablaré de él en pasado, no sólo fue un dibujante puntual, virtuoso en el detalle, sino que se daba el lujo de darle un vuelco a una tira cómica que ya era realista, en cierto sentido, y se ponía a coquetear con lo fantástico, aún y que no se involucraba en ello... pero que en sus cartones de no-Mafalda, se dio rienda suelta en temas de fantasía, muy en la tradición argentina de Borges y de Cortazar, la narración no lineal, el doblez de la realidad, el atisbo a los mundos infinitos...

Me encantó este final... Muy avanzado para su época... 1966 probablemente. 


No sé de la biografía de él, ni si leía ciencia ficción por entonces, podría intuirlo, Editorial Minotauro era la editorial de ciencia ficción por excelencia y era argentina también, no tengo el libro en mis manos, sólo sé que El Hombre en el Castillo, de Philip K. Dick y que trata de un tema de un mundo paralelo en que las potencias del Eje ganaron la guerra, bien pudo Quino haber leído ese libro y aquí está el resultado. 

Pero sí, es pura especulación. ...Pero bien pudo suceder en un mundo paralelo, ¿que no?


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